El ‘telúrico’ Fadrique Gutiérrez falleció en Esparza

El Coronel Fadrique Gutiérrez Flores, en una imagen de 1870 (Fuente: Christophe Belaurre, publicada en Página de AFEHC).

El Coronel Fadrique Gutiérrez Flores, en una imagen de 1870 (Fuente: Christophe Belaurre, publicada en Página de AFEHC).

 

Multifacético El ‘mítico’ Fadrique Gutiérrez Flores fue artista, inventor y aventurero, y vivió apasionadamente…

Por: Jorge Arroyo Pérez (*)

Hace 167 años, se produjo uno de los sismos más angustiosos ocurridos en Costa Rica. Ya desde días antes, el Valle Central se había mecido ocasionalmente, con actividad telúrica de poca magnitud, y pocos ciudadanos estaban realmente preocupados.

La vida normal se alteró al caer la noche del 7 de setiembre de 1841: un fuerte sismo sacudió a Costa Rica. Era costumbre que los sismos llevasen el nombre del santo del día, y a aquel temblor se lo llamó terremoto de San Antolín.

En Heredia, el movimiento fue muy violento y dañó unas 60 casas. Los asustados vecinos no se quedaron en sus viviendas: prefirieron ir a dormir a la plaza pública (hoy parque Central).

En la plaza había múltiples higuerones, que ofrecían buen cobijo. También estaban algunos cobertizos, que los viernes conformaban el mercado. Los heredianos llevaron telas, chales, mantones y cobijas, y levantaron tiendas de campaña. El lugar se convirtió en algo parecido a un campamento de beduinos o de gitanos.

Una dama de alta sociedad, Mercedes Flores, estaba en sus últimos días de preñez. Es probable que, debido al vaivén del terremoto, apurase los trabajos de parto. Apoyada en Blas Gutiérrez Uriza, su acaudalado marido, la dama llegó a la plaza, donde rompió fuentes.

Mercedes fue asistida por las parroquianas. Con la tierra tremante, en uno de los improvisados tenderetes dio a luz a un bebé flaco y de escaso continente. Había nacido Fadrique Gutiérrez, quien tuvo una vida tan convulsa como los acontecimientos que rodearon su nacimiento.

Extravagante

La infancia de Fadrique fue “casi genial”, según relatos orales recogidos por Luis Dobles Segreda, en el libro Fadrique Gutiérrez, hidalgo extravagante de muchas andanzas (EUNED, 1995).

Fuese genio, o no, Dobles deja constancia de que Gutiérrez aprendió latín en seis meses. Eso le trajo tanto prestigio de embrujado como de erudito. Esta última categoría se acentuó cuando el joven obtuvo su bachillerato en Filosofía apenas cumplidos los 15 años.

Las mocedades de Fadrique lo perfilaron inquieto, y en la vida se desempeñó en múltiples quehaceres. Fue él quien introdujo en Costa Rica la “linterna mágica”, bisabuela del cine actual. Su afición por la reproducción de imágenes también lo hizo pionero en la fotografía de daguerrotipo.

Esos quehaceres se relacionaban con otra de sus pasiones: la química. Gutiérrez experimentaba constantemente, pero también usó su saber para embaucar a los ingenuos.

El joven Fadrique tenía un hermano sacerdote, y aquel quería que la gente lo creyera santo. Para conseguirlo, con sus conocimientos químicos produjo luces y chispas en torno al cura. Los devotos se maravillaron hasta que se descubrió el engaño: así acabó el proceso de “santificación” en vida.

Sin embargo, Fadrique descolló más en el campo del arte. Se lo tiene por fundador de la escultura moderna costarricense; además, fue pintor. Aprendió ambos oficios los de maestros europeos radicados en Costa Rica: primero con el italiano Francesco Fortino, quien también le enseñó su idioma; luego con el francés Bigot.

Gutiérrez estudió imaginería sacra en Guatemala y se desempeñó mucho en esa labor. También trabajó la piedra, inspirado en las tallas indígenas. Fundió ambas visiones y compuso piezas religiosas católicas con características formales de los ídolos pétreos aborígenes. Con aquella fusión revolucionó el arte nacional.

En Heredia se pueden apreciar tres ejemplos de esos trabajos: una talla de san Pedro en el nicho central de la fachada de la iglesia parroquial, y las imágenes de san Juan de la Cruz y san Simón Stok en la parte superior de la iglesia de El Carmen.

Quedan pocas muestras del arte escultórico de Gutiérrez, pero son representativas. El Museo Nacional de Costa Rica conserva una Venus, un busto en piedra del presidente Próspero Fernández y una escultura en madera: Esculapio. El Museo posee un San Cristóbal. Esa obra genera dudas pues algunos la atribuyen a Fadrique; otros, al imaginero Lico Rodríguez.

En la Municipalidad de Heredia está el Neptuno , fragmento de una composición escultórica desaparecida. Sin embargo, Heredia ostenta la más curiosa creación de Fadrique Gutiérrez: el Fortín.

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El Fortín de Heredia, construido por Fadrique Gutiérrez Flores.

El Fortín de Heredia, construido por Fadrique Gutiérrez Flores.

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Hacedor de iconos

La arquitectura y la agrimensura fueron otras de las ocupaciones de Fadrique Gutiérrez. Empírico, logró lo que muchos otros, con estudios y alta posición, no lograron jamás. A Fadrique se le deben los símbolos de dos de las principales ciudades de Costa Rica.

El Fortín de Heredia es la más célebre de las construcciones atribuidas a Gutiérrez. Pocos saben que también intervino en la cúpula de la Catedral de Alajuela, tanto en el diseño como en detalles de ingeniería. Esos iconos señeros no fueron los únicos edificios donde intervino Gutiérrez; también construyó muchas casas, entre ellas, su residencia.

A aquella casa la llamaron peyorativamente la Fortina porque decían que la había construido con material que el dueño birló al Fortín. La gente compuso coplas sarcásticas, que reclamaban:

“Diga el señor don Fadrique

si son de la misma harina

el bollo de don Fortín,

la rosca de Ña Fortina”.

La Fortina era un refugio con pasadizos secretos, escondrijos y recámaras ocultas. Lejos de ser un castillo de fábula, Fadrique la concibió enrevesada para establecer en ella una saca de licor de contrabando. Nuevamente, el pueblo le dedicó coplas mordaces:

“Que lo diga Ña Fortina

o lo diga don Fadrique

si es que hay humo en la cocina

o guaro en el alambique”.

La Fortina fue demolida en la segunda mitad del siglo pasado.

Algunos atribuyen a Gutiérrez los túneles situados bajo el casco de la ciudad de Heredia; en todo caso, estas construcciones son coherentes con su pensamiento castrense.

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Red de túneles de Heredia construida en 1874 por el señor Fadrique Gutiérrez Flores.

Red de túneles de Heredia construida en 1874 por el señor Fadrique Gutiérrez Flores.

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El político

Gutiérrez fue un militar convencido. Una de sus metas era llegar a presidente de la República, y lo intentó con fatales resultados. Para anular sus aspiraciones, fue encarcelado en una de sus propias obras: el Fortín.

Fadrique Gutiérrez fue un elemento de vital importancia en el golpe de Estado que dio el poder a Tomás Guardia en abril de 1870. Aquel montó una trampa ingeniosa que hizo caer al Cuartel Principal de San José… y al gobierno de Jesús Jiménez.

Por sus escaramuzas guerreristas, fue exiliado varias veces. En Centroamérica, Gutiérrez asumió varias comandancias y peleó en algunas batallas. Como agrimensor, colaboró en los estudios de la línea fronteriza entre Guatemala y El Salvador.

Su último destierro fue por oponerse al Partido Civil. Disfrazado de mendigo, huyó del país. Regresó y se restableció en Costa Rica.

A pesar de las destacadas contribuciones que Fadrique Gutiérrez aportó en diferentes oficios, ciencias, arte y arquitectura, sus actuaciones políticas y militares lo condenaron a cien años de olvido. El presidente Rafael Yglesias lo consideró un enemigo peligroso y lo confinó a vivir en Esparta (hoy Esparza), donde murió, arrinconado, el 5 de febrero de 1897. Aún se tejen conjeturas sobre la causa de su muerte.

Este artista y aventurero yace enterrado en Esparza, pero no se sabe dónde. Su biógrafo Luis Dobles Segreda escribió que a Fadrique “lo parió la tierra estremecida y se lo tragó la tierra fatigada”. En nuestros días, lo revalora la tierra agradecida. Poco a poco, se le hace justicia.

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(*) Jorge Arroyo Pérez es dramaturgo y autor de ‘Figueroa, Notario de la Patria Inédita’ y ‘la Tea Fulgurante’, entre otras obras. Ganó el premio Aquileo J. Echeverría en 1996, 2003 y 2004.

FUENTES

TEXTO: Revista Áncora, Periódico La Nación. Domingo 28 de septiembre de 2008.

ENLACE: http://wvw.nacion.com/ancora/2008/septiembre/28/ancora1716834.html

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FOTOGRAFÍAS

1) Coronel Fadrique Gutiérrez Flores: Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica (AFEHC), Imagen N°880.

2) Fortín de Heredia: Blog “Historias de Heredia”.  http://historiasdeheredia.blogspot.com

3) Red de túneles de Heredia: Revista Áncora, Periódico La Nación.

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