Impresiones Espartanas (1914)

Panorámica del Distrito de San Jerónimo de Esparza. Imagen: © Joserick Arroyo Ledezma).

Panorámica del Distrito de San Jerónimo de Esparza. Imagen: © Joserick Arroyo Ledezma).

Dedicado a Antonio Lagos y Lagos

Por: Prof. José Ángel Lagos Ugalde (*)

ESPARTA, 29 de mayo de 1914. Era una hermosa mañana del mes de febrero, rica en luz y fresca como un lirio acabado de reventar o como un corazón de dieciséis años.

Eran las siete de la mañana, y el sol ya derramaba sus vivificadores rayos sobre todos los seres y brillaba el rocío sobre las plantas como cien perlas colocadas en la corona de una reina. Un moderado viento venía del Norte, saturado de encantos mil, y acariciaba mi rostro reanimando mi ser, y moviendo suavemente los árboles. Mañana, pues, embriagadora de bellezas y coronada de flores como una desposada.

Dirigí mi cabalgadura rumbo hacia el Norte y después de atravesar un pequeño caserío que se llama “Marañonal”, empecé a descender la cuesta que conduce a San Jerónimo.

Aquí se presenta un paisaje bello, se divisa el río Barranca como una gran cinta de plata y se ven, allá en el fondo de este paisaje, las montañas azules, cuyos elevados picachos se confunden con el cielo azul.

He descendido ya, y atravieso un pequeño valle engalanado de flores, sobre las cuales revolotean lindas mariposas, que se confunden con las flores y que, al salir volando, parecen flores aladas.

Empiezo a pasar el rumoroso río Barranca y me impresiono, me espanto, al recordar tantos seres que han perecido en aquellas plateadas aguas.

Aquellos murmullos parecidos a mil voces juntas, tienen algo de misterioso, me parece que son seres sobrenaturales los que producen estos murmullos.

Llegué, por último, a San Jerónimo, después de admirar la Naturaleza tan bella con un sol tan esplendente y un cielo azul.

Regreso a mi casa ya tarde, siempre gratamente impresionado. Había caído la tarde, la cual estaba llena de celajes y el sol se ocultaba.

Cuando llegué era la hora del véspero y la tarde agonizaba lentamente, hasta que fue de noche, presentándose un cielo estrellado, prueba inequívoca de la existencia de Dios.

.

Refrescantes aguas del río Barranca. Imagen: © Prof.  Fainix Mayorga Solórzano.

Refrescantes aguas del río Barranca. Imagen: © Prof. Fainix Mayorga Solórzano.

* * * * * * *

RECONOCIMIENTO

Agradecemos profundamente al Lic. Fernando González Vásquez -a quien tuvimos la dicha de conocer desarrollando sus labores como Director General de Cultura, a principios de la década de los años 1990, y de quien nos preciamos tener su grata Amistad- este valioso documento que nos hiciera llegar hasta nuestra Página de Facebook del Proyecto de Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”

_________________________

Prof. José Ángel Lagos Ugalde.

Prof. José Ángel Lagos Ugalde.

(*) Prof. José Ángel Lagos Ugalde. Docente de Educación Primaria, Cronista de la Historia Tradicional del Cantón de Esparza. Este artículo fue publicado en la edición del Periódico “El Ramonense”, del día 7 de junio de 1914.

.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s