El Acantilado

Surrealismo fotográfico de David Ramírez Barquero.

Surrealismo fotográfico de David Ramírez Barquero.

Por: David Ramírez Barquero (*)

Me acerqué al acantilado con una venda en los ojos, con la inocencia de aquel niño queriendo explorarlo todo.

Con el semblante, pude sentir la brisa de aquel lugar, era tan fría y muda como la espera de un vagabundo en algún lugar de aquella ocupada y vieja ciudad.

Dí tres pasos… Después del segundo, sentí el vacío y, de ese mismo modo, inicié mi viaje al abismo. Era una caída al infinito y, durante ella, pude ver manos que parecían salir de las sombras.

Mis alas están rotas y ya no quieren volar, entendí que esta vez ya no existiría escapatoria. A veces, el destino es un miserable que te engaña dulcemente, o bien eres tú el miserable que dulcemente aceptas el destino, de ese mismo modo.

Daba igual, lo que proseguía era inminente… un mundo de sombras tras cada inexistente amanecer de ese lugar sin horizontes. Pude ver tanto sufrimiento en ese lugar. Veía seres desgarrando su piel, quizá para engañar el dolor.

Ríos de lágrimas y sangre, hermosas aves que sobre inertes árboles, consumidos por la eternidad, melódicamente entonaban el llanto de quienes se les ha perdido la esperanza entre la bruma del temor. Otros vagaban por caminos sin destino alguno, sobre el punzocortante suelo formado por huesos astillados, de quienes toda su piel y carne arrancaron, pero, jamás su dolor y siguen vivos.

Algunos seres de aquel lugar se acercaban a mí envueltos por lo que parecía humo negro, sin piel, sin emociones…

“¿Que tocaba ahora?” -ésa era mi pregunta, quizá ya no importa, no importa tomando en cuenta mi entorno.

De repente se acercó. Tan hermosa, tan perfecta, quizá una diosa, su figura perfecta e indescriptible…

-“Soy Melancolía” -expresó frente a mí, mientras extendía su brazo y, sobre mí, plasmaba la palma de su mano en mi frente. Exactamente, al contacto, una hermosa luz destelló tan hermosa y fugaz, como si estuviera despertando.

Y ahí estaba yo, frente aquel acantilado con la brisa rosando mi semblante y me quite la venda.

Pero, ya había dado el segundo paso y al tercer paso… Ahí estaba yo, frente al acantilado… Con la brisa en mi semblante, sin la venda y justo en el tercer paso…

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David Ramirez Barquero

David Ramirez Barquero

(*) David Ramírez Barquero es un polifacético joven creativo oriundo de Marañonal de Esparza, Dibujante, Fotógrafo de paisajes, flora y fauna, Poeta y más. Sus producciones literarias tienen énfasis en el surrealismo, el suspenso y el terror.

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