Te Amaré…

Guitarra Javifreitas

 Por: Víctor J. Castro Barrantes  (*)

Uno de los recuerdos más preciados que guardo en el baúl de mis tesoros, tiene que ver con una de las personas que más he querido a lo largo de mi vida, mi hermana Kathya.

En ese tiempo, ella podía tener unos 17 años y yo unos 15. Esa noche, yo estaba plácidamente dormido cuando empecé a escuchar el ruido de risas bajitas en el corredor y, en un principio, me asusté. Pero luego, afinando el oído, pude entender de qué se trataba.

Cuando uno es un carajillo y aún no ha llegado a entender todo ese asunto del amor, los besos y lo que hay alrededor, lo que a uno le da es risa, así que mi segunda reacción después de sentir miedo fue sentir risa, de esa risa idiota de güila, ignorante de sentir amor por primera vez por una persona y no por su bici o el perro nuevo que te regalaron en tu cumpleaños.

Yo estaba, como siempre, durmiendo esa noche con mi pijama, algo un tanto inusual, si tomamos en cuenta que ya era un güevón de quince… Pero, ¡bueno!, es que a los hombres nos cuesta tanto madurar.

Eran los ochentas y Miguel Bosé, tanto o más que hoy en día, seguía muy metido en el clóset de su mamá de vestidos azules y pieles, cuando tener pieles aún no había sido declarado un ‘pecado’ por Juan Pablo II y algunos fanáticos pro animales, de esos fariseos que gozan de buenas parrilladas los fines de semana.

Pero, al punto que empiezo a volverme bipolar o intolerante a la lactosa -que para mí es lo mismo- la panza, igual, me duele.

Esa noche en particular, soplaba un aire fresco en Esparta, y el olor a manzana de agua estaba en todas partes, era verano, éramos jóvenes y, para decirle a alguien que lo querías, tenías que decirlo de frente. Eso era tener valor, no las sin gracias de estos tiempos, donde la tecnología dejó de lado el romance y las esquinas oscuras pasaron de moda. Jóvenes, ¡no saben de lo que se perdieron!

Pues, de las muchas canciones que se cantaron esa noche, recuerdo la canción de Bosé, “Te amaré” y, sin duda, cuando repaso el sound track de mi vida, esa canción me mueve las fibras del corazón, se me mojan los ojos, me cuesta ver y, de fijo, tengo que ‘jalar mocos‘.

Recuerdo que cuando Mario ‘Tapón’ y sus amigos empezaron a cantarla, algo en mí se despertó para siempre, pasé de la risa al análisis profundo de aquella letra y, de verdad, me impactó todo lo que dice, la letra es una lindura.

Recuerdo que Kathya se despertó y vino a mi cuarto, que era donde estaban echando la serenata y traía la cara transfigurada, sus hermosos ojos color café brillaban como la miel de abejas de los panales que tía Rita tenía en San Juan Grande.

Su sonrisa llenó el cuarto aquella noche, con una mezcla de inocencia interrumpida, nervios y lo atontada que estaba aún por no haberse despertado completamente.

Yo me quedé en un segundo plano, contemplando la escena como si se tratara de una película. De veras que cantaron bonito, o al menos lo fue para mí… De verdad que cuando lo repaso, me parece una de las cosas más románticas que he podido tener el placer de presenciar.

Creo, sin lugar a dudas, que esa es la esencia de la felicidad, esos chispazos inesperados que nos inflan tanto el corazón que nunca se desinfla, por más que hayan pasado treinta y dos años entre esa noche y el día de hoy.

Y como dice esta linda canción:

“Te amaré a golpe de recuerdos,
te amaré hasta el último momento,
seguirás cerca y muy dentro
y, a pesar de todo, siempre te amaré”.

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Víctor J. Castro Barrantes

Víctor J. Castro Barrantes

(*)  Víctor Julio Castro Barrantes “Tojulio”, Administrador de Empresas, incansable viajero cosmopolita, Escritor, Fotógrafo Esparzano.

Imagen: cartesmamielise.over-blog.net – Utilizada con fines ilustrativos.

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