Terapia Manicera

Mani (Lourdes Vega Ramirez) 03 marzo 2016

Por: Lourdes Vega Ramírez (*)

Uno de los placeres baratos y relajantes que aún queda es escuchar el ‘crack’ que hace la cáscara del maní al pelarlo, cuando lo apretás para luego safar la cascarita y comerlo… ¡Mmmmm!!!! Terminás con tres veces más cáscaras que lo que lográs sacar y comer, pero “Ahí está el detalle” –como dijera Cantinflas. Ir sacando los maníes de sus cáscaras es una inigualable actividad anti-estrés y un ritual ancestral de larga data…

¡Crack!!! ¡Grrrrrrr, salió uno malo!!!

¡Crack!!! ¡Grrrrrrr, salió uno hueco!!!

¡Crack!!! ¡Grrrrrrr, salió uno con mal sabor!!!

Pero… ¡Crack!!! ¡Ooohhh felicidad!!! ¡Unos granos de maní gorditos, deliciosos y crujientes!!!

Lástima que en las piñatas ya no echen maní y, con justa razón, pues, termina casi todo majado en el suelo.

¡Ahhhh!!! Y otra parte del ‘Ritual’ que no puede faltar: Al final de la relajante jornada manicera, revisar el puño de cáscaras para verificar que no haya quedado ningún maní ‘vivo’… Si ya –cuando estás seguro que no queda ninguno– descubrís, de pronto, uno, casi equivale a encontrar un billete de 10 mil colones en la bolsa del pantalón que ignorabas haber olvidado allí…

Esta “Terapia” –casi filosófica– del maní surge de estar más sola que la soledad… ¡Jajajaja!!!! 😀

¿A que alguno ya se antojó de la ‘Terapia de pelar Maní’????  Se las recomiendo. ¡Jajajajajajaja!!! 😀 

¡Nos leeremos en la próxima!!! 😉

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Lourdes Vega Ramírez

Lourdes Vega Ramírez

(*) Lourdes Vega Ramírez, en sus escasos ratos libres, escribe acerca de sus pasadas y actuales vivencias, para hacer más llevadera y entretenida su cotidianidad y la de sus amistades de las Redes Sociales. 😉

IMAGEN: Cortesía de la Autora.

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Innovar fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM). ¿Se puede?

Juan Ignacio Rodríguez Araya y su emprendimiento agrícola.

Centro Agrícola Cantonal de Esparza (CACE)

Juan Ignacio Rodríguez Araya, autor del artículo, muestra orgulloso su producto.

Por: Juan Ignacio Rodríguez Araya

El año pasado inicié un emprendimiento productivo, sembré 1.500 matas de tomate cherrycomo fase inicial y experimental de un proyecto de mediana escala, lo hice en un lote familiar ubicado en Esparza. El objetivo fundamental de esta fase era medir el comportamiento de ciertas variables en la producción y comercialización de este producto. Sobre este proceso de aprendizaje me gustaría compartir algunos breves apuntes.

Lo primero, ¿por qué tomate cherry? Es un producto diferenciado, de mejor calidad que el tomate tradicional. Sus diferencias en tamaño, color, sabor y textura permiten que su precio sea mayor y relativamente más estable que el del tomate normal, al menos en los mercados más cercanos a la Gran Área Metropolitana (GAM), esas características me motivaron para elegirlo como un producto estratégico y envalentonarnos en esta faena.

Segundo, fase de siembra y producción. El tomate cherry no…

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