CORDIAL INVITACIÓN: Acto de Clausura del Proyecto “PERSONAJES DEL CANTÓN DE ESPARZA”

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La DIRECCIÓN DE CULTURA

del MINISTERIO DE CULTURA Y JUVENTUD

y

MARCO Fco.’. SOTO RAMÍREZ –Cultor Popular–

Se complacen en INVITARLE cordialmente al

Acto de Clausura del

Proyecto “PERSONAJES DEL CANTÓN DE ESPARZA 2016”

este SÁBADO 28 de ENERO de 2017

a las 5 p.m.

en el AUDITORIO de COOPESPARTA R.L.

Dicho proyecto de investigación fue desarrollado durante el año 2016, gracias al financiamiento del FONDO de BECAS-TALLER, gestionado por dicho Ministerio.

“El Proyecto ‘PERSONAJES DEL CANTÓN DE ESPARZA’ es “un registro muy sistemático de las historias personales de cinco personajes portadores de tradición del cantón de Esparza quienes, a través de la relación de anécdotas de sus experiencias vitales, narran y desvelan también costumbres locales, permitiendo así recuperar un valioso e intangible patrimonio histórico y social.

“Anexo a ello, en sus testimonios también se descubre la experiencia de pasadas generaciones, recogida en sus ideas, valores sociales, visión de mundo y anécdotas históricas, aspecto que enriquece aún más el libro, traspasando, de alguna forma, un ámbito social local, proyectándose a una dimensión más nacional”.

–Licda. Anna Orozco, Periodista y Editora.

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Creencias y Magia en la “Monta de Toros” en la Ciudad de Esparza, Costa Rica (Siglo XX)

Monta de Toros (Isaac Carvajal Suárez) 2013

Por: Lic. Francisco Arturo Ugalde García (*)

Es innegable que la magia y las creencias siempre han sido vinculantes y parte de las montas taurinas desde tiempos coloniales. El cantón de Esparza no ha sido la excepción. Hemos entrevistado a varios coterráneos, todos mayores de 75 años, quienes trabajaron en actividades afines a este arte/deporte y nos han narrado que, entre esas creencias, están las que a continuación compartiremos con Ustedes:

1. Desprender tres pelos de la cola del rabo del toro a montar, hacerles un nudo, y usarlos durante la monta guardados en la bolsa izquierda trasera del pantalón. De acuerdo con la tradición mágica de los entrevistados, los pelos arrancados de la punta del rabo del toro restan fuerza al animal.

2. Atrapar un mono carablanca (cebus capucinus), cortarle la punta del rabo, ponerlo a secar y cuidar al mono hasta que le sane el rabo y, luego, soltarlo. La punta del rabo del mono, solía utilizarse guardado dentro de la esquina de un pañuelo rojo, sujetado con un nudo y usado también en la bolsa trasera izquierda del pantalón, y en el preciso momento de la monta. Esta práctica -según manifestaron los montadores de antaño- ayuda al montador a sujetarse para que el toro no lo bote.

La moraleja es que nunca hemos visto un mono caerse al suelo, cuando se sujeta de la punta del rabo.

En una próxima publicación continuaremos con la segunda parte de esta cápsula de Historia Tradicional.

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AUTOR

(*) Lic. Arturo Ugalde García, nativo de Esparza, Puntarenas; Educador, Historiador Académico Graduado de la Universidad de Costa Rica (UCR), Abogado y Notario Público; Asesor del Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”

IMAGEN

Cortesía de Isaac Carvajal Suárez, Reportero Gráfico del Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”

 

 

Historia de las Corridas de Toros en Costa Rica

El Chirriche (Autora Sra. Elena Ramírez Vargas)

“El Chirriche”, pintura al óleo de la Sra. Elena Ramírez Vargas. (Foto: Marco Fco.’. Soto Ramírez)

 

Por: Lic. Francisco Arturo Ugalde García (*)

Marco Fco.’. Soto Ramírez (**)

ORÍGENES

Es innegable el legado cultural dejado por la Corona Española en muchas costumbres y tradiciones de la Costa Rica actual. Tal es el caso de las corridas de toros que se realizaron en la provincia de Costa Rica, a partir del siglo XVII, y en conmemoración con el advenimiento de un nuevo Rey y/o el nacimiento de Infantes nobles.

Cuando el Rey Luis I –Príncipe de Austria– asumió el trono de la Corona Española, por la renuncia de Felipe V, al efecto se emitió una Real Cédula para todas las Provincias del Reino dirigida al Gobernador y Capitán General de cada Provincia y éste la expandía hacia el Sargento Mayor, Tenientes de Gobernador, Jueces de Campo, Cabildos y Escribanos.

En 1724, el Rey Luis I toma posesión del trono. Las autoridades anteriormente señaladas, mandaron a publicar en la Ciudad del Espíritu Santo de Esparza “en Espíritu Santo de Esparza y en todos sus valles, a son de sajas de guerra, clarines y tiros de fusiles (…) para ejecutar la “Jura y Aclamación de nuestro Rey y Señor”, el día 21 de enero de 1725. Al momento de recibirse la Real Cédula imperaba un riguroso invierno en la Provincia de Costa Rica, por lo cual hubo la imperante necesidad de trasladar dicha celebración.

Es importante resaltar que, a esta fecha, la jurisdicción territorial administrativa de Esparza permanecía incólume; todavía no se había segregado ni Bagaces ni Cañas, y la Alcaldía de Nicoya aún ostentaba su autonomía. Territorio general que se extendía desde el río Salto, en Liberia, hasta el río Grande de Tárcoles, incluyendo los Valles de Bagaces, Landecho, del Coyoche y Tugures.

El 20 de enero de 1725, “se puso debajo de dosel y sitial el Estandarte Real en el corredor de la Casa del Cabildo con la decencia y guardia necesaria y todas las honras militares del caso, el cual fue recibido por el Vicario de la Iglesia de Cartago y se colocó dentro de la Iglesia”.

Entre otras festividades, hubo luminarias y candeladas en toda la ciudad de Cartago “con estrépito de cajas (tambores), clarines, chirimías, y tiros de fusil, misas cantadas, sermones, procesiones” y el Maestre de Campo con el Real Estandarte en la mano pronunció tres veces en altas voces “Cartago, Cartago, Castilla y Las Indias por don Luis I”. Y toda la gente, a gritos, manifestaba “¡Viva nuestro Rey don Luis I!”.

En esas ceremonias conmemorativas de la Jura y Aclamación del Rey, se convidaba a los participantes con bebidas dulces (‘frescos’ de limón con dulce). Se celebraba con el juego de ‘La Sortija’ dando premios de cintas a los aventureros que entraban en la palestra.

Siguiendo puntual protocolo, dicho Estandarte Real fue llevado en solemne desfile por todas las calles y arrabales de Cartago y regresado a la Sala Capitular del Cabildo, como se hizo durante varios días de celebración de la Jura.

Otras formas de dicha celebración, fueron el encierro y corridas de toros y estafermo (1), en las tardes, escaramuza (2), tal como se celebró en los Valles de Barva, Heredia. Los desfiles se desarrollaban, especialmente en la Plaza del Cabildo, cuadrillas de montados a caballo, disfrazados de negros y de negras y de indios e indias, formando una escaramuza larga. También hubo participación de los mulatos pardos, quienes hacían sus desfiles con cañas y escaramuzas en cuatro cuadrillas de 10 montados a caballo, representando moros y españoles.

(1) Estafermo (del it. sta fermo ‘estate firme, tente tieso’). 1. masc. En juegos y ejercicios de destreza caballerescos, figura giratoria de un hombre armado con un escudo en una mano y una correa con bolas o saquillos de arena en la otra, al que golpeaban con una lanza los participantes, que debían evitar que, al girar, les devolviese el golpe. (Real Academia Española).

(2) Escaramuza. (del it. scaramuccia ‘combate breve y no decisivo’). 1. fem. Riña, disputa o contienda de poca importancia. 2. fem. Género de pelea entre los jinetes o soldados de a caballo, que van picando de rodeo, acometiendo a veces y a veces huyendo con gran ligereza. (Real Academia Española).

Se unieron a las actividades los pueblos de Aserrí, Pacaca, Curridabat, Laboríos, Cot, Quircot, Tobosi y Cartago, celebrando cada pueblo de indios con su propia creatividad y haciendo uso de sus medios y recursos materiales.

Queda demostrado que el origen de las ‘fiestas cívicas’ en la entonces Provincia de Costa Rica era una forma de festejar la asunción al trono de un nuevo Rey, por muerte o renuncia de un antecesor.

CONSTRUCCIÓN DE LA PALESTRA Y OTROS DETALLES

La mano de obra para el acarreo del material y la construcción de la palestra o corral era ejecutada por los indios, mulatos y esclavos de cada pueblo o ciudad. El redondel era construido con madera redonda, acarreada de los ejidos de la ciudad y se amarraban con bejucos silvestres. En el centro de la plaza se ubicaba un ‘bramadero’ –tronco de árbol en forma de horqueta para amarrar los toros, en ausencia del ‘toril’, que aún no se había implementado. Estos mismos personajes eran los encargados de reventar la pólvora. Todo era de gratis.

Los miembros de la milicia eran los que suministraban la música y la pólvora. La Iglesia Católica era la encargada de avisar a través de los redobles o repiques de campanas para comunicar la celebración de un determinado acontecimiento en la Plaza del Cabildo. Y, en el tema que nos ocupa, promocionaban en sus sermones las corridas de toros y la razón por la cual se celebraban dichos festejos.

LOS MONTADORES

Es obvio, que, desde el siglo XVI, la figura de la Hacienda Ganadera ya se había consolidado en el territorio de la Provincia de Costa Rica. Existía suficiente cantidad de ganado vacuno para dotar de novillos y toros a las celebraciones de las corridas de toros. Surge la ‘monta’ y los jinetes para la lidia del ganado criollo. Los principales montadores eran esclavos, mulatos y, en muy poca cantidad, el elemento indígena, que tenía una desventaja con respecto a las otras etnias: su pequeña contextura física, su cortedad de piernas y su poca resistencia muscular.

No obstante estas ‘aparentes’ desventajas, los indígenas poseían soluciones mágicas –‘mañas’– para poder dar la talla en las montas de toros. Por esas creencias supersticiosas, a muchos de ellos les fueron abiertos autos de procesamiento por ‘hechicería’ por parte de la Real Justicia de la Provincia de Costa Rica y/o el Tribunal de la Santa inquisición.

En ese sentido, uno de nuestros aborígenes, fue procesado precisamente por este tipo de delitos penales que durante la época de la Colonia recibían el nombre de ‘crímenes’. Sin embargo, el nativo –muy astutamente- se defendió aduciendo que el uso de cierta cantidad de hojas prensadas con ambas rodillas contra el cuerpo del toro no era una brujería sino una manera de estar seguro de que estaba ejerciendo la presión adecuada sobre los costados del animal, en procura de no caer al suelo. En otras palabras, la caída de las hojas, sostenidas por sus rodillas, tenían como consecuencia lógica e inmediata la estrepitosa caída del montador. Debido a dicho procesamiento, el encartado manifestó no usar más esa ‘costumbre’ y, en su defecto, usaría una herramienta que permitía sujetarse desde su talón al toro -lo que hoy se conoce como ‘espuela rústica’-, construidas por herreros, y que no eran muy efectivas por cuanto eran usadas amarradas a flor de piel, en ausencia de calzado.

La monta rústica en Costa Rica tiene su origen en la Hacienda Ganadera, donde el esclavo, los mestizos, mulatos e indios, solían montar caballos, burros y mulas para amansarlos y poder utilizarlos en labores agropecuarias, y, luego, montaban los novillos y toros por diversión y competencia grupal.

Eran estas Haciendas Ganaderas la que aportaban los elementos principales para realizar las corridas: los toros, los caballos, los jinetes lazadores con sus sogas, el torero. Por otra parte, debemos decir que cada montador llevaba sus propios implementos (mecates, albardas, espuelas, etc.). Sin estos incipientes pioneros del campesinado criollo, no hubiesen surgido las montas, los jinetes, caballistas, y toreros.

Cabe citar que las sogas, durante este período, eran confeccionadas con crin de caballo y es, a partir de la primera mitad del siglo XVIII, cuando comienza a sustituirse la crin por mecates elaborados de fibra de cabuya. En primera mitad del siglo XX, hizo su aparición

Ya, desde los inicios de las montas de toros en la época colonial, se utilizaba el ‘pretal’, soga que rodea la parte anterior del toro y que pasa por sus costillas e ijares y que llega detrás de la giba o joroba del toro, donde suele sostenerse con sus manos el montador, a la hora de ejecutar sus hazañas. Es menester citar que en esa época no se utilizaba la ‘verijera’, que se coloca actualmente en la parte trasera del abdomen del toro.

El montador tenía por costumbre utilizar una soga de crin de caballo amarrada alrededor de su pantalón, para asegurar dicha prenda, a la hora de efectuar su espectáculo.

FORMAS DE ‘MONTA’

Existieron diferentes tipos o estilos de monta, ideadas especialmente por nuestros antecesores precolombinos, como una forma de soslayar algunos inconvenientes físicos, relacionados a la estatura, contextura física, desarrollo muscular, y otros, en comparación con el esclavo de origen africano. En síntesis, estamos ante la presencia de la audacia del indígena versus ventajas físicas de los esclavos, mestizos y mulatos. Lo que el indígena no podía realizar con fuerza, lo solventaba con intrepidez, valentía y decisión, a costa de sus conocimientos mágicos provenientes de la sabiduría ancestral.

Los aborígenes llegaron a utilizar cuatro formas en la monta de toros:

  1. ‘Guapeado’ (doble). Este estilo era utilizado cuando el toro era muy grande y fuerte, donde se utiliza otro montador que se ubicaba en el cuello del animal y de frente al montador principal, ambos se afirmaban en el mismo pretal para sujetarse.

  2. ‘Cara p’atrás’. Ésta era una variante del estilo anterior, cuando el toro era relativamente liviano. No obstante, el montador debía contar con la colaboración de un buen lazador para poder desocupar el animal.

  3. ‘Con albarda de cuero crudo’ para lograr mayor estabilidad y seguridad de movimientos.

  4. ‘Monta con pretal y espuela rústica’, para establecer una mayor sujeción en los pies y no caer fácilmente al suelo.

No está de más decir que la clase más desposeída social y económicamente era la que mayor jolgorio, emoción y valentía prestaba a las corridas de toros, y eran quienes en realidad hacían la fiesta taurina.

LOS TOREROS

El torero era el elemento principal que resguardaba la vida del montador. Era su amigo. Se utilizaban para ‘torear’ piezas de ‘ayate’ (tela hecha con fibra de cabuya).

Era muy usual en las corridas que se sortearan algunos toros, con “lances de primor”. Resulta importante aclarar que los espacios utilizados para desarrollar dichas festividades taurinas, fueron evolucionando a partir de los ‘corrales’, pasando por los ‘encierros’ y derivando en lo hoy conocemos como ‘redondel’.

Grupo de Esparzanos sentados en la "barrera" de la Plaza de Toros de Esparza, entre ellos, observamos a las jóvenes de esa época: Sara María Vargas Benavides y su prima Marita Benavides Bastos. Imagen realizada, a principios de la década de los años 1970, por el Sr. Lucas Madrigal Conejo. Colección del Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural "ESPARZA MIA..."

Grupo de Esparzanos sentados en la “barrera” de la Plaza de Toros de Esparza, entre ellos, observamos a las jóvenes de esa época: Sara María Vargas Benavides y su prima y cuñada Marita Benavides Bastos. Imagen realizada, a principios de la década de los años 1970, por el Sr. Lucas Madrigal Conejo. Colección del Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MIA…”

CONCLUSIONES

Las Corridas de Toros nacen en Costa Rica, como un acto para festejar la Jura y Aclamación en la asunción al trono de un nuevo Rey de la Corona Española. Eran desarrolladas en la Plaza Principal –lo que hoy en día es el Parque-. En la época republicana las corridas de toros surgen como una actividad más de una festividad patronal religiosa.

En el caso de Esparza, con la celebración de la Virgen de la Candelaria, la Patrona del cantón esparzano, cuya celebración es el 02 de febrero. A partir de la segunda mitad del siglo XX, las corridas de toros las hacen las municipalidades locales para la recaudación de ingresos y diversión del pueblo.

Durante todo el Período Colonial en Costa Rica, únicamente se utilizó el ganado criollo para la monta. En la Época Republicana, es a partir de las últimas décadas del siglo XX que se utilizan los denominados ‘toros de lidia’, provenientes del encaste llamado ‘Miura’, por su disposición bravía. Es durante la Época Republicana que comenzaron a utilizarse las plazas de deportes, así como propiedades privadas para llevar a cabo este tipo de festejos populares.

Las corridas de toros tenían ausencia de tablados. Pero, los mejores lugares y más seguros en los encierros, corrales o redondeles, los utilizaban el Gobernador Colonial, el Sargento Mayor, los Tenientes de Oficiales Reales y de Retaguardia y el Escuadrón de Infanterías. Algunas de las esposas de los miembros de la milicia, utilizaban el campanario de las Iglesias.

BIBLIOGRAFÍA

– Archivo Nacional de Costa Rica (ANCR). Sección Histórica. Series “Cartago” y “Guatemala Colonial”. Asunto: Relación de las fiestas celebradas en Cartago con motivo al advenimiento del rey Luis I. Bando del Gobernador don Tomás de Acosta sobre la Jura del Rey Fernando VII. Años 1724 a 1821.

– Diccionario en línea de la Real Academia Española. Edición del Tricentenario.

– Gardela, Marco Tulio. Diccionario de Guanacastequismos. ICER, San José, 2001.

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AUTORES

(*) Lic. Arturo Ugalde García, nativo de Esparza, Puntarenas; Educador, Historiador Académico Graduado de la Universidad de Costa Rica (UCR), Abogado y Notario Público.

(**) Marco Fco.·. Soto Ramírez, nativo de Esparza, Puntarenas; Folclorista-Cultor Popular, Fundador y Administrador del Blog “ESPARZA MÍA…” y de otras iniciativas en Internet, correspondientes al Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”; Terapeuta Holístico y Maestro de REIKI; Narrador Oral; Cantante y Compositor Musical; Co-creador de nuestro Símbolos Cantonales Esparzanos: la Bandera y el Escudo; Co-creador de nuestro Símbolo Provincial: la Bandera de la Provincia de Puntarenas; Creador e intérprete de Ñor Antenor, “Personaje Típico Cultural del Cantón de Esparza” desde 1989; ‘Promotor de Paz’ por Costa Rica en el Proyecto ‘Puente a la Paz’ (Bridge to Peace Project); Investigador del Proyecto “Personajes del Cantón de Esparza”, financiado por el Fondo de Becas Taller 2016-2017 de la Dirección de Cultura del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).

IMÁGENES

  • “El Chirriche”, pintura al óleo de la Sra. Elena Ramírez Vargas. Fotografía del folclorista Marco Fco.’. Soto Ramírez, Director del Blog.

  • Grupo de Esparzanos sentados en la “barrera” de la Plaza de Toros de Esparza. Imagen realizada, a principios de la década de los años 1970, por el Sr. Lucas Madrigal Conejo “El Fotógrafo del Pueblo Esparzano”. Colección del Proyecto de Investigación, Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”

 

 

La creación de Artieda de Esparza (Costa Rica)

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A LOS 67 AÑOS DE LA CREACIÓN DE ARTIEDA DE ESPARZA

(Transcripción)

Por: Lic. Francisco Arturo Ugalde García (*)

Esparza, 10 de agosto de 1976. El nombre de Artieda, para la mayoría de los costarricenses, evoca una tierra legendaria y desconocida. La Artieda real, la Artieda de hoy, es desconocida en su calidad de escenario geográfico y desconcertante de una realidad nacional ignorada.

Atendiendo a un sentimiento casi romántico de apego a la historia, incluyo algunos datos y fotografías concernientes a este tema, en celebración del 67° aniversario de su creación.

ASPECTO PRECOLOMBINO

En el poblado de Artieda y los sistemas orográficos que lo circundan, se han hallado restos de carácter arqueológico.

Los tiestos de barro y piedra encontrados, especialmente, cuando se ara la tierra, lo mismo que los rasgos faciales trazados en rocas, en el lugar denominado Finca Cabezas, ubicado al oeste de Artieda, son pruebas irrefutables de que la región estuvo habitada por indígenas descendientes de la cultura de la Nicoya Mayor, del grupo precolombino denominado chorotegas que, por motivo de la disponibilidad de material, trabajaron en la zona de Artieda la piedra volcánica y el granito.

Para reforzar lo antes dicho, debemos señalar que, precisamente, una de las elevaciones septentrionales recibe el nombre de Cerro Entierro de los Indios, nombre que se basa en la existencia de grandes entierros arqueológicos en su cúspide, los cuales, hoy día, se encuentran excavados.

SITUACIÓN GEOGRÁFICA

En las fértiles y bellas tierras situadas al suroeste de la Ciudad del Espíritu Santo de Esparza, aproximadamente a unos 3 kms., se encuentra Artieda.

Don Diego de Artieda y Chirinos era el gobernador cuando aparecieron ya definidos con cierta claridad, aunque sin mucho detalle, los límites de Costa Rica, por la Real Cédula de Nombramiento del 1º de diciembre de 1573; pero debemos recordar que tomó posesión cuatro años después, o sea, en 1577, hasta principios de 1590.

En su primer año de población, pacificación y conquista, entró por el río Guaymí o Chiricamola y fundó la ciudad de Artieda, que no floreció debido a lo insalubre de la zona (basta recordar la región talamanqueña en ese entonces); pero siglos más tarde unos diputados costarricenses convirtieron en realidad los sueños de este español, y es así como nació esta comarca de hombres valientes, honrados, trabajadores, de mujeres hermosas que llevan en su sangre la herencia española.

El caserío de Artieda y está situado en una porción de baldíos nacionales y pertenece al distrito 1° del cantón de Esparza (año 1976), jurisdicción de la provincia de Puntarenas, localizado entre el río Esparza y la milla marítima.

Limita al norte con el poblado de Humo; al sur, con Mata de Limón, Salinas y Caldera; al este, con Juanilama y Jocote; y al oeste, con Mojoncito, Cabezas y la Hacienda Pan de Azúcar.

El cuadrante, por decreto, recibió 500 hectáreas a su alrededor. Artieda está en la zona del Pacífico Norte y tiene clima caliente, ventoso y lluvioso.

FUNDACIÓN DEL POBLADO

Artieda se creó por decreto número 83 del Congreso Constitucional de la República de Costa Rica, en julio de 1909, siendo Presidente don Ricardo Jiménez, a petición de los diputados (Clodomiro) Figueroa y Agustín Guido. Se acordó, en entonces, donar al caserío de Chumical, del cantón de Esparza, el terreno necesario para el cuadrante de su población y 500 hectáreas a su alrededor. Una vez hecha la medida por la Sección de Obras Públicas, se dio a cada poseedor el título de propiedad en la superficie cultivada. Cada vecino mayor de edad, hombre o mujer, tuvo derecho a 17 áreas en el cuadrante, o sea, lo equivalente a 1700 m², y lo mismo cualquier foráneo en el resto del terreno, una vez hecha la adjudicación de lo que les correspondía a los habitantes del lugar.

ORIGEN DEL NOMBRE

El caserío se fundó con el nombre de Chumical, por la cantidad excesiva de este arbusto (“chumico”), y ese nombre aún perdura.

Pero el decreto planteó la idea de cambiar de nombre al poblado, tomando uno indígena, o bien, que recordara a un personaje histórico, dado ese nombre era poco aceptable para una población. Y, es así, como nace Artieda, llamada así en honor a nuestro gobernador del siglo XVI, don Diego de Artieda y Chirinos, caballero salacenco y colonizador en América, en tiempos del rey Felipe II. Fundador de la ciudad de Esparza y el Nuevo Reino de Navarra, muchas cartas envió a su majestad fechadas en tal ciudad.

TIERRA Y PRODUCTOS

El cantón pertenece a la vertiente del Pacífico, y los principales ríos de este lugar desembocan en el Océano Pacífico. Los más notables son: río Esparza que señala el límite, Quebrada (Honda) y Quebrada Barbudal.

El relieve es tremendamente accidentado: tanto es así que Artieda se encuentra en las depresiones formadas por el cerro Cebollín, máxima altura local, el cerro Jarretado, situado al este y, finalmente, por el cerro Los Entierros, al norte.

La economía de Artieda es eminentemente agrícola y ganadera. Los suelos son muy fértiles y apropiados para este tipo de actividades. Los principales productos son: arroz, maíz, frijoles, frutas, verduras y leche, que en gran escala se expende en el cantón.

Se desarrolla también la pequeña industria de la fabricación de escobas a cargo de la familia Quirós. La mayoría de esos productos se venden en la ciudad capital.

COMUNICACIONES

En el documento de Archivos Nacionales clasificado así: “Congreso, N° 13038, julio 16, año 1923”, se decreta: “Adicionarse al presupuesto Fomento, como auxilio a dicha corporación para construir un puente sobre el río Esparza en el camino a la colonia de Artieda”.

La vía de comunicación que conduce a este poblado sale de Esparza, pasa por (El) Mojón y enrumbando al sureste, atraviesa el caserío de Humo, luego pasa por Quebrada Honda y dos kilómetros después llega a Artieda.

La vía es pésima, ya que permite el tránsito sólo a vehículos de doble tracción, tanto en temporada de invierno como en verano. Esto hace de Artieda un lugar bastante incomunicado, en cuanto a transporte automotor.

VIVIENDA Y POBLACIÓN

El cuadrante de Artieda tiene configuración regular, tradicionalmente española: iglesia, escuela, plaza, etc.

La estructura de la vivienda fiel reflejo de la situación socioeconómica: la mayoría de las casas son de paredes de madera y el techo de tejas. Los moradores son personas dedicadas a la agricultura, obreros y trabajadores de oficio heredado, y peones que laboran en fincas cercanas.

Predomina la gente con tez clara, cabello y ojos castaños y estatura mediana. Hay 160 habitantes: 79 hombres y 81 mujeres, según censo del año 1973.

RELIGIÓN

Artieda cuenta con una ermita. El patrono es San Antonio. El templo está ubicado frente al centro educativo y contiguo al salón comunal.

El presbítero Manuel Almendros Domínguez guía espiritual y moralmente a la comunidad cada 22 días, en las fechas en que celebra los oficios religiosos. La población se caracteriza por ser ciento por ciento católica.

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EDUCACIÓN

La escuela de Artieda fue fundada en 1939, hace 37 años (año 1976). Su primer guía intelectual fue don Víctor Carvajal, de grata memoria.

El actual centro educativo recibe el nombre de “Diego de Artieda y Chirinos”. Se construyó a finales del año 1974 y se ‘bautizó’ el 19 de noviembre de 1975. La Embajada de España en Costa Rica donó un hermoso retrato de este ilustre gobernador colonial.

La Junta de Educación, el Patronato Escolar, Padres de familia y comunidad en general, manifiestan su amor a la cultura, herencia recibida de los primeros ciudadanos que radicaron en esta región, pues su principal preocupación fue la educación de sus hijos.

CONCLUSIONES

Al completar estos apuntes para un estudio parcial de Artieda, he llegado a concluir lo siguiente:

  1. La situación geográfica de la zona puede considerarse muy favorable, gracias a la cercanía con las obras portuarias de Caldera.

  2. En lo económico, la ocupación en la zona ha sido tradicionalmente la agropecuaria.

  3. Tanto las autoridades como todos los ciudadanos, hoy día, tienen gran afán por el desarrollo de la región en sus más variados aspectos.

  4. Artieda posee importancia histórica, a causa de que en sus alrededores se encuentra el auténtico asiento de la ciudad del Espíritu Santo de Esparza, fundada en 1574. (el sitio exacto permanece hoy en día –en 1976- sin descubrir).

Espero haber dado un pequeño aporte a la celebración del 67º aniversario de la creación del poblado de Artieda.

Cuatro siglos después de los hechos gloriosos protagonizados por don Diego Artieda y Chirinos, y tras el olvido casi total de sus conquistas, le dedico ahora este recuerdo al fundador del Nuevo Reino de Navarra y de la ciudad de Esparza.

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Actualización de la Información Histórica sobre el artículo titulado “A los 67 años de la creación de Artieda de Esparza” 

Por: Lic. Francisco Arturo Ugalde García (*)

Marco Fco.’. Soto Ramírez (**)

Esparza, 03 de Enero de 2017. El autor del artículo precedente, quiere poner de manifiesto las disculpas del caso, por cuanto, al momento de realizar esa publicación, el Lic. Francisco Arturo Ugalde García no había culminado su formación en ese campo profesional, en la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica. En ese entonces, y con los recursos existentes, por todos los medios posibles se esmeró en hacer un trabajo serio de investigación y de visitas de campo. Por ello, resultará obvio que el lector encuentre muchos temas que, hoy día, merecen ser ampliados en el presente acápite.

El poblado de Artieda nunca fue el primer asentamiento de la Ciudad del Espíritu Santo, fundada por Alonso Anguciana de Gamboa; pero, sí, la Legua Municipal de la Ciudad del Espíritu Santo llegaba hasta Caldera. Es decir, Artieda es un poblado que estuvo ubicado dentro de la citada legua.

Queda claro que muchas personas se atreven a afirmar erróneamente que Artieda fue el primer asentamiento de Esparza, empezando por el Lic. Cleto González Víquez y sus incorrectas aseveraciones al respecto.

REPRODUCCIÓN DE LA PUBLICACIÓN DEL ARTÍCULO EN ESPAÑA

El eterno agradecimiento del Lic. Ugalde García para con el Embajador de España en Costa Rica (1976), que en ese entonces le hiciera llegar un recorte del diario “El Pensamiento Navarro” donde, a finales de agosto de 1976 realizó la reproducción íntegra del artículo titulado “A los 67 años de Artieda de Esparza”, el cual había sido publicado el 10 de agosto de ese mismo año, en el periódico La Nación, de Costa Rica.

Los orígenes del primer asentamiento de la Ciudad del Espíritu Santo de Esparza, se encuentran publicados en el Blog “ESPARZA MÍA…”, muy bien definidos en el artículo titulado “Los Asentamientos de la Ciudad de Esparza: Orígenes y consolidación”.

(ENLACE para leer dicho artículo: https://marcosoto34.wordpress.com/2014/01/03/los-asentamientos-de-la-ciudad-de-esparza-origenes-y-consolidacion/)

LA EXISTENCIA DE POBLACIÓN ABORIGEN EN LA ZONA

Es importante resaltar que la zona, desde 1574, era conocida por los españoles, pues, era un habitual camino de los indígenas hacia el océano Pacífico y hacia las salinas La Albina, ubicadas en la actual localidad de Salinas de Esparza. Este camino aún se conserva y para más detalles, véase el libro “Aspectos Histórico Geográficos del Liceo de Esparta 1574-1974”, del Lic. Francisco Arturo Ugalde García.

Un segundo aspecto que evidencia la existencia de población indígena en la zona que hoy se conoce con el nombre de Artieda (“Chumical” de Esparza), es la presencia de los tres hoyos, de profundidad y dimensiones sobresalientes, que se encuentran en las cataratas ubicadas en Quebrada Honda, en la parte norte de la finca que fue propiedad de don Honorio “Lolo” Quirós, hoy finca de la familia Crespo, de San José. Sitio muy bien examinado de previo y durante una gira de campo realizada en el año 2014, por el Grupo de Caminatas Ecológicas y Recreativas “Esparza Mía…”

El tercer aspecto de la presencia indígena en la zona, son unos hoyos simétricos, vinculados a aspectos astronómicos y con caras dibujadas en alto relieve por los nativos de la zona, que se encuentran en Finca Cabezas situados en propiedad de la finca de doña Cecilia Araya, en las inmediaciones de la Escuela “Diego de Artieda y Chirinos”. Dichos aborígenes pertenecían al grupo de tradición mesoamericana.

Mas, haciendo eco de lo citado en el cuerpo del artículo que nos ocupa, otra evidencia es la serie de entierros arqueológicos excavados en el denominado Cerro “Entierro de los Indios”.

LA FUNDACIÓN DE ARTIEDA Y ALGUNAS PARTICULARIDADES

Sin duda alguna, el nombre dado a Artieda se dio en honor a la ciudad de Artieda (de efímera existencia), fundada por Diego de Artieda en el Valle del Guaymí, hoy territorio panameño, en la jurisdicción de Bocas del Toro.

Es importante resaltar que el poblado de Artieda actualmente forma parte de Caldera, recién fundado Distrito Sexto del cantón de Esparza. Su jurisdicción actualmente no pertenece al Distrito 1°, como sí lo estuvo durante muchos años.

Artieda se creó en julio de 1909, a petición de los diputados Clodomiro Figueroa Candanedo (Esparzano) y Agustín Guido, de Puntarenas.

Es sorprendente que la finca de don Clodomiro Figueroa, pocos años después, apareció ubicada en el sector sur, dentro de las 500 hectáreas donadas por el Estado a la Comarca de Artieda, y también la parada denominada “Figueroa” del Ferrocarril al Pacífico.

Un aspecto muy importante de resaltar es que, desde el momento del asentamiento, ya los pobladores habían bautizado su comarca con el nombre de Chumical, dada la cantidad exorbitante del arbusto de ‘chumico’, cuyas hojas ásperas eran muy utilizadas para el lavado de muebles de madera (mesas, sillas, molenderos, tableros, así como paredes, etc.), que brindaban una especie de ‘lijado’ o pulimento muy fino.

APERTURA DEL CAMINO DE ARTIEDA

El 13 de junio de 2010, se dio un hecho trascendental en la historia de esta comunidad: Se iniciaron de inmediato las obras de apertura de un camino de Artieda hacia el este, hasta desembocar en el Sitio Jocote, en Juanilama de Esparza. Don Eduardo Rojas, de Cebadilla de Alajuela, donó el terreno de la vía, mancomunado con la comunidad y la Municipalidad de Esparza y así poder lotear la finca de su propiedad. El sueño vislumbrado por el Lic. Francisco Arturo Ugalde García en 1976 sobre la apertura del citado camino fue una realidad 34 años después.

De tal manera, Artieda, del distrito Caldera de Esparza, se convierte así en uno de los lugares mejor comunicados del cantón de Esparza. Con el pesar de que muchos baluartes de esta zona ya habían emigrado hacia la ciudad de Esparza y otros lugares. Tal es el caso de Franklin “Franco” Quirós Carballo y sus ancestros y hermanos. Lamentablemente, la población de este lugar ha disminuido en un 50%, tomando como punto de referencia el Censo de Población de 1973.

EL RETRATO DE DON DIEGO DE ARTIEDA Y CHIRINOS

El 19 de noviembre de 1975, gracias a la labor de la Junta de Educación, el Patronato Escolar, Padres de Familia y la comunidad en general, y a la iniciativa del Lic. Francisco Arturo Ugalde García, Director en ese entonces del Centro Educativo de Artieda, se celebró el bautizo de dicha institución con el nombre de este Gobernador Colonial y fundador de la ciudad de Esparza en Costa Rica. Es así, como en esa fecha, la Embajada de España en nuestro país, realizó la donación del retrato de don Diego de Artieda y Chirinos, que se conserva en esa casa de enseñanza, cuya imagen compartimos en este artículo.

DETALLES FINALES

Cabe mencionar que el sitio actual del primer asentamiento de la Ciudad del Espíritu Santo de Esparza, fue ubicado, a grandes rasgos por la MSc. Claudia Quirós Vargas, en su tesis de Licenciatura en Historia, titulada “Aspectos Socioeconómicos de la Ciudad del Espíritu Santo de Esparza y su Jurisdicción 1574-1821”.

Aclaramos que en el año 2013, dicho sitio fue localizado en una forma muy precisa por el Historiador Lic. Francisco Arturo Ugalde García y el folclorista Marco Fco.’. Soto Ramírez. En este sitio, logramos encontrar dos evidencias que nos llevan a concluir que efectivamente allí estuvio el primer poblado de la Ciudad del Espíritu Santo; aunque efímero el poblamiento, quedó el Puerto de La Barranca en su funcionamiento hasta finales del siglo XIX.

1. Encontramos un cable de hierro para sujetar e inmovilizar las naves, al momento del embarque y desembarque de pasajeros y productos de cabotaje.

2. Hicimos el hallazgo de una gradería y sus postes para que los pasajeros se puedieran sujetar a la hora de ascender desde las embarcaciones y descender hacia las mismas.

El 19 noviembre de 2016,  el poblado de Artieda cumplió 107 años. Y en su gran parte conserva el trazado de las calles y solares iniciales. Para más detalles, véase “Archivo Nacional de Costa Rica. Sección Histórica, Serie Mapas y Planos, Fondos 001, Signaturas 7156 y 7159. Año 1909”.

 

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LOS AUTORES:

(*) Lic. Francisco Arturo Ugalde García, Educador, Historiador Académico Graduado de la Universidad de Costa Rica (UCR), Abogado y Notario Público, Escritor y Maestro Asesor de Investigación e Historia del Proyecto de Investigación Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”.

(**) Marco Fco.·. Soto Ramírez, Cultor Popular Esparzano, Fundador y Administrador del Blog “ESPARZA MÍA…” y de otras iniciativas en la Red, correspondientes al Proyecto de Investigación Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”; Terapeuta Holístico y REIKI Master; Narrador Oral; Cantante y Compositor Musical; Co-creador de nuestro Símbolos Cantonales Esparzanos: la Bandera y el Escudo; Co-creador de nuestro Símbolo Provincial: la Bandera de la Provincia de Puntarenas; Creador e intérprete de Ñor Antenor, “Personaje Típico Cultural del Cantón de Esparza” desde 1989; ‘Promotor de Paz’ por Costa Rica en el Proyecto ‘Puente a la Paz’ (Bridge to Peace Project); Investigador del Proyecto “Personajes del Cantón de Esparza”, financiado por el Fondo de Becas Taller 2016-2017 de la Dirección de Cultura del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).

 

IMÁGENES:

Cortesía del Lic. Francisco Arturo Ugalde García.