Proyecto “Plan Regulador del Cantón de Esparza (Capítulo II)

ESPARZA. Casco urbano de la ciudad. Vista aérea desde el TI-BCA, helicóptero R44 II color Negro a las 3:30 p.m. del 08 de diciembre de 2010. (Imagen: Cortesía de Jennarho Rodríguez, de Flugmecanik S.A.)

ESPARZA. Casco urbano de la ciudad. Vista aérea desde el TI-BCA, helicóptero R44 II color Negro a las 3:30 p.m. del 08 de diciembre de 2010. (Imagen: Cortesía de Jennarho Rodríguez, de Flugmecanik S.A.)

Proyecto “Plan Regulador del Cantón de Esparza (Capítulo II)

Ubicación y, Geología, Localización, Geomorfología, Amenazas Naturales, Flora y Fauna”.

Por: Luis Nelson Arroyo González y Mauren Morales Chacón (*)

Diagnóstico del Plan Regulador del Cantón de Esparza

Sumario

La ubicación del cantón de Esparza se efectúa mediante la descripción de los límites político-administrativos con referencia a las hojas topográficas Barranca y Miramar escala 1:50.000. La descripción geológica investiga la historia y evolución de los eventos que dieron origen a este territorio, particularizando en la composición, disposición y origen de las rocas que lo forman así como los procesos que han dado lugar a su estructura presente.

Estos terrenos, formados por procesos naturales se modelan y transforman a través del tiempo, merced a la acción de los agentes que desgastan y modifican la superficie terrestre; configurando así un conjunto de relieves cuyas características físicas y visuales aparecen definidas mediante la delimitación de veinticinco unidades morfográficas territoriales.

Se describe cada una de éstas atendiendo a criterios genéticos, de uso actual, tipos de amenazas naturales a las que están expuestas, así como a sus efectos potenciales en asentamientos e infraestructura diversa. Se condensan además referencias generales acerca de la flora y la fauna.

Geomorfología del Cantón de Esparza. Fuente: Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

Geomorfología del Cantón de Esparza. Fuente: Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

Ubicación y localización

El cantón de Esparza, No. 2 de la provincia de Puntarenas, se ubica -siguiendo la ruta de la carretera Interamericana- a 90 kilómetros al oeste de la ciudad de San José y a 17 kilómetros de la cabecera del cantón central de Puntarenas.

Dicho cantón se encuentra definido por las siguientes coordenadas geográficas aproximadas en sus puntos extremos: al norte 10°07’40” Latitud norte y 84°41’15” Longitud oeste. Al sur 9°51’50” Latitud norte y 84°42’10” Longitud oeste. Al este 10°00’10” Latitud norte y 84°33’28” Longitud oeste. Al oeste 10°57’45” Latitud norte y 84°44’08” Longitud oeste.

Posee una extensión de 221,81 kilómetros cuadrados, y limita al norte con el distrito 1ero. del cantón de Miramar y con Zapotal distrito 12 del cantón de San Ramón. Al sur con los cantones de San Mateo, Orotina y Garabito. Al oeste con los cantones de Puntarenas y Montes de Oro, y al este con los cantones de San Ramón y San Mateo.

La delimitación administrativa se inicia por el sur, ascendiendo por el río Jesús María, desde su desembocadura en el Golfo de Nicoya hasta la confluencia de éste con la quebrada Obispo, ubicada entre las coordenadas 475-476 y 219-220. Una vez ahí se asciende por esta quebrada hasta su nacimiento, prolongando esta dirección norte por unos 250 metros hasta alcanzar la Carretera Interamericana. De aquí sobre esta vía hacia el oeste, hasta la entrada a la comunidad de Guadalupe. Luego por este camino unos 300 metros hacia esta última localidad, para luego trazar una recta imaginaria hacia el suroeste, siguiendo el flanco de una pequeña prolongación montañosa; atravesar por unos 150 metros el cauce del río Paires y ascender hacia el noroeste por un valle fluvial sin nombre, exactamente hasta la entrada de un camino que saliendo de la Interamericana, lleva al cerro Esquivel.

De este punto, se desciende por una quebrada del mismo nombre hasta su confluencia con el río Barranca y de ahí hasta el Barranquilla. Por este río aguas arriba, desviándose hacia el Jabonal, hasta una quebrada intermitente sin nombre al sur de la Loma Rincón, situada entre las coordenadas 463-464 y 234-233, y que se ubica inmediatamente al norte del poblado de Peñas Blancas. Aguas arriba por este lecho fluvial hasta la intersección de la divisoria mayor de aguas situada en la curva de nivel de 1400 metros y un camino para carreta o bestia. De aquí se desciende siempre por la divisoria hasta el hito de posición fija Zapotal a 1199 metros de altitud. De este punto se traza una recta imaginaria de unos 700 metros con dirección sureste, hasta una pequeña loma situada en la esquina de la cuadrícula determinada por las coordenadas 462-463 y 233-232. Luego se desciende hasta la cabecera de la quebrada Honda, aguas abajo hasta llegar al río Guatuso. Por este río hasta una inflexión en este cauce entre las coordenadas 463-464 y 227-226.

Desde esta ubicación se traza hacia el sur una recta, atravesando el cerro la Mina y un camino para entroncar luego hacia el oeste con el nacimiento del río Tiocinto. Aguas abajo por éste hasta la confluencia de éste con la quebrada Pretiles. De aquí aguas arriba de este punto hasta su nacimiento, atravesar un camino y entroncar con el nacimiento de la quebrada Pinchante, agua debajo de ésta hasta su confluencia con el río Barranca. Se toma luego por la margen izquierda de este río hasta su desembocadura en el Golfo de Nicoya.

Geología

Las formas del relieve que determinan la configuración fisiográfica del cantón de Esparza se asocian en esencia a eventos ligados a la actividad volcánica así como a procesos deposicionales típicos de la dinámica de sedimentación aluvial.

También en la costa o el litoral, se encuentra un modelado antiguo que atestigua, las modificaciones y los cambios ambientales ocurridos durante el Cuaternario. Estas paleoformas litorales, son fundamentalmente el producto de la acción de las olas, las mareas y de las corrientes litorales, en condiciones de mayor o menor altitud del nivel marino en relación con el nivel actual. Es por esto, que la gran variedad morfológica litoral que hoy se observa es la consecuencia de las fluctuaciones del nivel marino, sobre todo de las ocurridas en los últimos uno o dos millones de años y particularmente, entre 20.000 y 5000 años a.C. En efecto los niveles marinos se han visto modificados a lo largo del Cuaternario de dos maneras: una por el aumento y disminución del volumen total de agua de los océanos y la otra, por cambios de nivel producidos por movimientos tectónicos, tanto de hundimientos como de levantamientos. (Guell, et al, 2000)

La actividad volcánica tiene fuerte presencia en el origen de los relieves de tipo montañoso que se desarrollan al norte, oeste y este del cantón. Pertenecen al grupo Aguacate, los que bajo la denominación de Montes del Aguacate, como prolongación de la Sierra Minera de Tilarán, se extienden desde las inmediaciones de esta última localidad hasta el río Barranca. Esta formación geológica comprende tres cuartas partes de la litología del área total de la cuenca del río Barranca. (Chávez, Ramírez, Zeledón, 1991,46)

En este sector de la cuenca del río Barranca se presenta una litología conformada en su mayor parte por rocas volcánicas, principalmente lavas andesíticas con intercalaciones de basaltos y brechas, cuyas dataciones van del Mioceno Superior hasta el Holoceno. Este material sobreyace la Formación sedimentaria Punta Carballo, la cual está compuesta por areniscas y conglomerados del Mioceno Inferior. (ídem)

El material ígneo está conformado por piroclastos recientes aún no consolidados (cenizas y lapilli) hasta lavas muy alteradas del Terciario. El material que predomina es lavas andesíticas en depositación horizontal, en forma de grandes plataformas estructurales, sobre las cuales se desarrolla un relieve de configuración plano-convexo, muy peculiar en la sección media de la cuenca. (ídem)

En esta parte del cantón de Esparza y sobreyaciendo al grupo Aguacate, este basamento geológico posee hacia el norte el miembro denominado lavina (lahares) de Esparza, compuesta por bloques de lava y cuarzo semiredondeados en tierra roja amarillenta, del Plioceno Superior (Madrigal, 1967), mientras que hacia el sur y en la vecindad del río Barranca, aparecen materiales bajo la denominación de Andesitas de Miramar. (ídem)

Geomorfología

De acuerdo con la secuencia estratigráfica, estas unidades de origen volcánico son las más antiguas y pertenecen según Madrigal (1980), a los lomeríos de fuerte pendiente de la cordillera de Tilarán (2.7) así como a los cerros y valles del Aguacate (2.15). Estas se ubican hacia el norte y noroeste del cantón y se caracterizan por ser áreas de relieve quebrado, con apreciables contrastes altitudinales entre las tierras de planicie aluvial como las formadas por el río Barranca, con cotas que rondan los 270 metros y las secciones más altas a 1360 metros sobre el nivel del mar.

En la primera de ellas (Lomeríos de fuerte pendiente de la cordillera de Tilarán) (2.7), los fondos de los valles por lo general son angostos, apenas unos pocos metros más anchos que el cauce, las cimas de las lomas y cerros también suelen ser más angostas pero redondeadas. Las zonas más elevadas presentan el mismo tipo de relieve, pero sus formas están más redondeadas por la presencia de un mayor espesor de cenizas y coladas de lava en posición horizontal. Esto es evidente en Monteverde, Jabonal y Piedades de San Ramón. (Madrigal, 1980.) La mayor parte de las rocas pertenecen a la Formación Aguacate, pero las tierras de formas más redondeadas son muy probables que pertenezcan a la Formación Monteverde. (ídem)

La segunda de estas unidades (Cerros y valles del Aguacate) (2.15) , se caracteriza también por presentar laderas de fuerte pendiente y en algunos sitios escarpadas, las divisorias suelen ser angostas, en ocasiones el espacio interfluvial es ancho entre ríos principales, pero con relieves muy ondulados. Por la presencia de muchas colinas de forma cónica, se presume la existencia de viejos conos volcánicos como los cerros Mondongo y Conchal. Si bien la unidad es de origen volcánico, la erosión ha tomado parte en el modelado de algunas de sus formas. (ídem)

En un estadio posterior de formación aparece la unidad terraza de Esparza y Orotina (3.55), que constituye una superficie plana ondulada, de amplias divisorias, con un proceso de rejuvenecimiento en donde de un estadio de llanura, sobrevino la depositación de otras formaciones para posteriormente actuar el proceso erosivo que la transforma en su forma actual. (ídem)

La subunidad restos de superficies planas originadas por corrientes de lodo, (3.30), ocupa la parte alta de terrenos que en su superficie son planos, con un suave declive de menos de 1 grado y con altura promedio de 200 metros. Los ríos que la cortan originan laderas suavemente convexas que se convierten en verticales al encontrar materiales más resistentes. Su origen se debe al aporte, que en un pasado originaron los ríos y quebradas del área, en donde la gran meteorización de la Sierra Minera de Tilarán, originó grandes

corrientes de lodo provocando la formación de grandes abanicos aluviales, que posteriormente y en correspondencia con el ascenso del área, fueron cortados por los mismos ríos. (ídem)

La planicie aluvial del río Jesús María (3.26), se localiza en cuenca baja de dicho río y se corresponde con una unidad plana, con una superficie que presenta un micro relieve producto de cauces abandonados y rellenos aluviales, la pendiente generalmente es inferior a los 3 grados, siendo las áreas cercanas a las colinas donde se presenta la mayor pendiente, como resultado del acúmulo de coluvio.

La unidad de marismas (3.10), se encuentra en las proximidades del estero de Mata de Limón.

La unidad abanico aluvial del río Barranca (3.19) se ubica en las proximidades del curso inferior de dicho río. Su vértice está aproximadamente un kilómetro aguas arriba del puente sobre el citado río en la carretera Interamericana. Su origen se debió al aporte de material del río Barranca y sus afluentes.

Vista de la Subcuenca del río Jabonal desde Sabana Bonita (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castillo)

Vista de la Subcuenca del río Jabonal desde Sabana Bonita (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castillo)

Descripción de subunidades geomorfológicas en detalle:

Unidades de Origen Volcánico

V14B: Montañas volcánicas denudacionales

Son terrenos de relieve en general irregular, de fuerte pendiente, fuertemente disectados, de espacios interfluviales cortos y de divisorias afiladas. Las cimas de los cerros son ligeramente aguzadas y los valles fluviales simétricos y en forma de V. Cicatrices de deslizamientos en flancos de valles fluviales como el de la quebrada Honda, la quebrada Tablón y el río Guatuso. El patrón de drenaje es dendrítico afectado por angularidad.

Uso de la tierra: áreas extensivas con pastos, árboles dispersos y vegetación riparia con efecto de corredor. Subsisten manchas de bosque a lo largo del río Guatuso y las quebradas Tablón y Guatuso.

Es ésta un área de muy baja densidad de población, por lo que no se advierten efectos antrópicos fuertes por crecimiento urbano o apertura de vías de comunicación. Los impactos más notables radican en la extensividad histórica de la actividad ganadera, el consiguiente proceso de deforestación y la apariencia amarillenta que dan los terrenos laderosos, sometidos a procesos de erosión laminar. En la actualidad, sin embargo, no se nota la presencia de hatos ganaderos numerosos o instalaciones afines, que denoten una actividad pujante y activa para el área.

Restricciones de uso y potencial: por ser territorios casi deshabitados y con limitaciones físicas por grado de pendiente, su uso podría dedicarse a labores de conservación y reforestación con especies nativas, así como a la protección de cuencas para suministro de agua. En pequeños sectores interiores no restringidos por la pendiente, podrían desarrollarse actividades de explotación ganadera en pequeña escala, así como siembra de frutales y fines recreativos.

Tipos de amenazas: (telúricas y tectónicas: Sismos. Topológicas: deslizamientos, avalanchas e inundaciones. Meteorológicas: vientos fuertes).

El valle fluvial del río Jabonal que sirve de límite administrativo este para el cantón, representa también el trazo de un plano de falla que se prolonga tentativamente desde las inmediaciones de la confluencia de los ríos Jabonal y Barranquilla, hacia el sureste, hasta el poblado de Peñas Blancas en el noroeste. Igual situación sucede con una falla que corre a lo largo de la quebrada Tablón y del río Guatuso, ubicada dentro de la misma unidad. Por catalogarse ambas como fallas probables (Madrigal, 1970) en terrenos caracterizados por pendientes fuertes, su activamiento y probable área de afectación, podría originar deslizamientos; algunos con huellas visibles de desprendimientos en flancos de los valles fluviales de los ríos Guatuso y la quebrada Tablón, así como en las quebradas Honda, La Perra, Estrella y Limonal, localizadas estas últimas hacia el norte del cantón.

Como resultado, acúmulos de material transportado no pulido por acción fluvial se observan al paso del río Guatuso entre San Jerónimo y Mesetas Arriba, así como depósitos a mitad de ladera por avalanchas súbitas en la Quebrada Estrella. Ello quiere decir que se producen represamientos de material en secciones superiores de estas cuencas y de otras del sector. Estos eventos -entre otras causas-son achacables a caída de materiales ya sea por precipitaciones intensas o a factores asociados a sismicidad. En ciertas épocas del año, es notable la acción de vientos fuertes en el área del poblado de Cerrillos.

Efectos en asentamientos y obras diversas: con excepción del caso de Peñas Blancas que se comenta más adelante, el carácter localizado y puntual de los deslizamientos, avalanchas e inundaciones no muestra ni registra efectos gravosos en comunidades ubicados en esta unidad, por cuanto tanto Cerrillos como Sabana Bonita se ubican en sectores no vulnerables a estos tipos de amenaza. Sabana Bonita y Cerrillos padecen efectos derivados de vientos intensos en ciertos períodos del año, principalmente a finales de noviembre y principios de diciembre.

.

V14A: Colinas volcánicas denudacionales

Son áreas de relieves colinosos y de topografía moderada en cuanto a pendiente. El grado de disección es moderado y los valles fluviales de laderas rectas, tienen entalle profundo con valles en V simétricos. Los espacios interfluviales son moderados, y las cimas de los cerros son redondeadas. Patrón de drenaje dendrítico.

Uso de la tierra: pastos extensivos con árboles dispersos, espacios para recreación con casas de descanso y vegetación riparia con efecto de corredor.

Similar condición que la anterior califica para esta unidad en cuanto a poblamiento y a desarrollo de actividades productivas significativas. Representa un espacio prácticamente desocupado y de hábitat disperso, sin esquemas de centros urbanos y de extensividad en pastos, con áreas arboladas y arbustivas.

Tipos de amenazas: (sismos, reptación, deslizamientos, avalanchas e inundaciones).

Al igual que la unidad anterior, con la que comparte vecindad y un origen geológico común, este sector se ubica dentro del área de influencia de los sistemas de fallas nombrados atrás. Además una falla probable recorre parte del trazado del río Potrerillos, el cual es un afluente del río Barranca. Asimismo tanto esta unidad como la precedente están afectadas por la falla Barranca, con signos de actividad sísmica reciente cuando se examinan desniveles significativos en cortes de depósitos aluviales del río en mención (Montero, 2001).

Efectos en asentamientos y obras diversas: la escasa densidad de población y el no-agrupamiento de pobladores en áreas urbanas densas, así como la ubicación de viviendas en sectores de relieve plano-ondulado y alejado de ríos; hace que las amenazas de inundaciones y avalanchas sean inexistentes. Daños por reptación y deslizamientos se observan en Guadalupe, un pequeño poblado que se ubica 4 kilómetros al sur de la Carretera Interamericana. En este lugar, la Escuela debió ser reconstruida ya que tanto ésta edificación así como algunas viviendas experimentan periódicamente quebraduras en las paredes. Otras áreas vecinas al pueblo son también afectadas por hundimientos y agrietamientos en tierras.

La amenaza sísmica no debe ser aquí desestimada ya que esta unidad se ubica en las potenciales áreas de afectación comentadas atrás para los sistemas de fallamiento que recorren esta región.

.

V10: Plataformas de lava disectadas

Unidad de terrenos de relieve fuerte a moderado en las secciones que dan hacia los ríos. Las laderas son rectas con discontinuidades a manera de escarpes ocasionadas por frentes y afloramientos de lavas. Las cimas tienen topografía relativamente plana por la presencia de lavas dispuestas en plataforma. Los valles fluviales son de profundo entalle y los cauces en algunos son de fondo plano.

Uso de la tierra: ganadería extensiva, vegetación riparia y reforestación con árboles de teca.

Estas son tierras escasamente habitadas y con un predominio de la ganadería intensiva como uso predominante. Poseen un menor grado de pendiente que la unidad anterior y son apreciables en algunos sectores los efectos típicos de la erosión, producto del paso del ganado en áreas quebradas.

Tipos de amenazas: (sismos, deslizamientos, avalanchas e inundaciones).

Tanto en las inmediaciones de su delimitación como unidad para este estudio así como en su territorio, está afectada por tres fallas probables. Una de ellas corresponde a la anteriormente nombrada sobre el río Guatuso y la quebrada Tablón, mientras que los dos restantes, corren paralelas y con rumbo noreste-suroeste. No se advierten cicatrices de deslizamientos tan patentes como en la unidad anterior, aunque el grado de pendiente y la sismicidad de algunos sectores selectos, podría originar su activamiento en combinación con variables físicas calificadas. Las avalanchas e inundaciones se restringen a la quebrada Guatuso, ya que ésta y la quebrada Pinchante muestran pequeños conos de deyección a su salida al río Barranca.

Efectos en asentamientos y obras diversas: de nuevo, la escasa densidad de población y la no-existencia ni ubicación de poblados en áreas vulnerables, hace que localidades como Pretiles, Mesetas Arriba y Abajo, localizadas en secciones casi planas pertenecientes a divisorias de aguas amplias; no se incluyan como áreas de riesgo por amenazas topológicas. En el caso de la sismicidad ante la presencia de fallas probables, sus efectos están circunscritos tanto a su activamiento como a la magnitud de los sismos que se pudieran generar.

.

V11: Plataforma lahárica plana

Unidad de relieve plano y de amplia extensión, delimitada por rupturas de pendiente bruscas hacia laderas de forma cóncava, con secciones a media falda escalonadas a manera de terrazas y de acúmulos erosivos.

Uso de la tierra: pastos, caña de azúcar, frutales, residencial y recreación.

En función de las características topográficas, escénicas y de no limitaciones naturales severas para su uso; esta unidad presenta quizás las condiciones de habitabilidad más favorables que se han examinado para las unidades que se ubican inmediatamente al norte de la margen derecha del río Barranca. Son tierras planas, ideales para usos que se adapten a las vocaciones edáficas y climáticas del sector, carentes por tanto de limitaciones severas para su uso.

Tipos de amenazas: (sismos, deslizamientos).

Los efectos por sismos se comentan aquí ya que el sector se localiza circundado por relieves con presencia de fallas activas y probables. Aclarado este aspecto se señala que el área en sí, presenta grado de vulnerabilidad muy bajo ya que no es atravesada por ríos ni distribuida sobre relieves que por su topografía, faciliten la presencia de deslizamientos. Se reporta una amenaza de este último tipo en la pared rocosa que se ubica a la derecha del acceso inmediato al puente sobre el río Barranca, en su sentido San Jerónimo-Esparza.

Efectos en asentamientos y obras diversas: la población de San Jerónimo se ubica a lo largo de la vía que lleva a Peñas Blancas. De los hábitats dispersos del sector es el más agrupado. Aquí los efectos por las amenazas señaladas atrás son mínimos, porque sí a sismicidad se refiere, las viviendas son de una planta, de construcción sencilla, muchas de madera, no se agrupan unas con otras ni se ubican al pie de laderas que pudieran desestabilizarse.

Panorámica de la Cuenca del río Barranca desde Mesetas (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castrillo)

Panorámica de la Cuenca del río Barranca desde Mesetas (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castrillo)

Unidades de Origen Fluvial

F6: Terrazas fluviales

Son pequeñas secciones planas, de poca altitud, ubicadas en dos niveles en la margen derecha del río Jabonal. No muestran grados de disección.

Uso de la tierra: Pastos.

Representan extensiones de deposición sedimentaria, de corta extensión y cubiertas de pastos y vegetación arbustiva. Se agregan como prolongaciones de tierras constituyentes de los fondos de estos valles fluviales.

Tipos de amenazas: (inundaciones).

Por ser producto de la dinámica depositaria del río, es un área proclive a ser afectada por crecidas extraordinarias del río Barranquilla.

Efectos en asentamientos y obras diversas: no existen en su cercanía viviendas ni actividades económicas susceptibles de sufrir daños por inundaciones.

.

F12: Costado del valle

Son laderas de forma cóncava, con pendiente moderada a fuerte. Representa los flancos de la unidad de lahares.

Uso de la tierra: pastos, vegetación arbustiva y árboles dispersos.

Estos son terrenos de configuración laderosa, irregulares en cuanto a su topografía y dedicados casi exclusivamente a pastos. En los sectores por donde se canaliza el agua de escorrentía, crecen los matorrales; advirtiéndose en algunas áreas procesos de degradación en suelos por agrietamientos, lavado y transporte de materiales ladera abajo.

Amenazas naturales: (sismos, deslizamientos).

La ubicación de relieves en pendientes de cierto grado, predispone estas áreas a ser afectadas por sismos, pudiendo con ello originarse deslizamientos.

Efectos en asentamientos y obras diversas: no se localizan aquí poblados ni actividades económicas significativas.

.

F3A: Planicie aluvial

Unidad de relleno aluvial alargada y flanqueada por relieves colinosos de poca altitud. De fondo plano y amplio, asimétrico, y de antigua ocupación marina; presenta microrrelieves por influencia fluvial, terrazas y formas de cauces abandonados y activos de marcada sinuosidad. Terrenos de escasa pendiente y con presencia de áreas pantanosas localizadas y con predominio erosivo en su margen izquierda u este. Patrón de drenaje meándrico.

Uso de la tierra: cultivos de melón, pastos, árboles dispersos.

Amenazas naturales: (inundaciones, sismos, deslizamientos, licuefacción).

En caso de crecidas extraordinarias, este río puede causar inundaciones luego de su confluencia con el Paires, que es el punto en donde se inicia el sector de planicie. Ello lo atestigua el área de depósito y el patrón meándrico. A su vez, el trazo de este río constituye un paso de falla sospechosa de ser activa (Montero, 2001), por lo que en caso de sismos, se podrían generar deslizamientos en sectores aledaños con relieves de pendientes fuertes.

Eventos sísmicos de cierta magnitud también originan licuefacción de arenas en áreas de depósitos no consolidados, por lo que las tierras que el mismo río ha conformado, estarían expuestas a modificación de su relieve a raíz de estas vibraciones.

Efectos en asentamientos y obras diversas: la planicie aluvial no es asiento de poblados, aunque en su vecindad se ubican viviendas dispersas. El poblado de Cambalache está ubicado en un área potencial de afectación por sismos, aunque no vulnerable a deslizamientos porque se localiza en una planicie.

Eso sí podrían presentarse procesos de licuefacción por ocupar áreas de antiguos fondos marinos. El puente de la carretera Orotina-Caldera atraviesa el río en esta parte así como la vía del ferrocarril. La actividad melonera ocupa amplio espacio en la planicie aluvial del río, por lo que eventualmente estas áreas podrían sufrir diferentes efectos.

Río Barranca, captado desde el puente provisional de San Jerónimo (Distrito 5°) de Esparza. (Imagen: Cortesía de Norma Zuñiga Hidalgo).

Río Barranca, captado desde el puente provisional de San Jerónimo (Distrito 5°) de Esparza. (Imagen: Cortesía de Norma Zuñiga Hidalgo).

F3B: Planicie aluvial

Valle fluvial de caja amplia y plana, asimétrico; abundante depósito aluvional con islas, barras de arena, cauces abandonados y corrientes trenzadas activas e inactivas, delimitado por laderas amplias y suaves con predominio de depósito en su margen derecha u oeste, y proceso de excave lateral en su margen izquierda. Patrón de drenaje anastomosado.

Uso de la tierra: vegetación arbustiva, gramíneas

Amenazas naturales: (inundaciones, sismos, licuefacción, tsunamis).

El cuantioso y extendido depósito aluvional que caracteriza esta parte del río Barranca, es muestra del dinamismo de estas corrientes en el transporte de materiales y en el modelaje del actual valle fluvial. Por ello, las áreas de influencia fluvial activa son sectores frágiles por cuanto son susceptibles a inundarse. A su vez, el curso del río Barranca en esta parte constituye el paso de la falla activa Barranca, (Montero, 2001) por lo que actividad sísmica asociada produciría efectos por licuefacción.

Asimismo, el sector de su desembocadura está propenso a los efectos de tsunamis, ya que la Península de Nicoya es una de las dos zonas tsunamigénicas que se han identificado en Costa Rica, por lo que la cercanía geográfica puede extender efectos que han sido observados en Costa Rica, tales como oscilaciones del océano, inundaciones costeras y sacudidas a embarcaciones (Fernández, M.; Rojas, W.; 2000)

Efectos en asentamientos y obras diversas: efectos por inundaciones se registran en la localidad de Barranca, ubicada en la margen derecha del río. Situaciones similares afectarían a caseríos del área cercana a su desembocadura, tanto por crecidas del río como por efectos asociados a tsunamis.

.

F13: Costado del valle

Pendientes moderadas de laderas rectas, moderadamente disectadas.

Uso de la tierra: bosques, vegetación arbustiva, y pastos con árboles.

Amenazas naturales: (sismos, deslizamientos).

Además del proceso de profundización efectuado por la corriente en el valle del río, este costado constituye también el escarpe de la falla Barranca. Ello evidentemente representa una restricción seria para erección de obras infraestructura diversa; agregándosele como un efecto secundario de la sismicidad la posible activación de deslizamientos.

Efectos en asentamientos y obras diversas: en esta unidad solo se presentan viviendas muy dispersas.

.

F6A: Terraza fluvial elevada

Sección de cimas planas y amplias, bajo grado de disección y baja densidad de drenaje, separados por valles fluviales interiores amplios y simétricos, con flancos o vertientes de suave pendiente y escasa altitud entre el fondo de los valles y las cimas de las planicies, espacios interfluviales amplios.

Uso de la tierra: residencial, recreación, frutales y pastos con árboles.

Esta unidad se encuentra dividida en tres partes, la sección central que es la de mayor extensión es el asiento de la ciudad de Esparza.

Amenazas naturales: (sismos, tormentas eléctricas).

Por la proximidad de la traza de falla Barranca; y de la posible falla activa sospechosa del Río Jesús María, esta localidad presenta riesgo por esta clase de eventos. En correspondencia con el período lluvioso, son frecuentes los episodios ocasionados por actividad eléctrica.

Efectos en asentamientos y obras diversas: ciudad de Esparza.

 .

F6B: Terraza fluvial elevada disectada

Relieves de escasa altitud, medianamente disectados, de pendientes moderadas y baja densidad de drenaje, valles fluviales cortos y de escaso entalle, divisorias y espacios interfluviales amplios, cimas redondeadas y amplias con laderas de cierta concavidad hacia los ríos.

Uso de la tierra: pastos con árboles, árboles dispersos y vegetación arbustiva.

Amenazas naturales: (sismos, deslizamientos).

Esta unidad constituye una prolongación geográfica de la unidad comentada atrás, destacándose como diferencia el que posea relieves un poco más pronunciados y un mayor grado de disección. Además forma parte del sector inmediatamente adyacente al valle del río Barranca estableciendo una transición entre éste y la parte oeste de la ciudad. Es un sector afectado por riesgo sísmico y deslizamientos si se toma en cuenta su cercanía a la traza de falla activa Barranca.

Efectos en asentamientos y obras diversas: es un sector relativamente despoblado en cuanto a concentración de población si se le compara con la ciudad de Esparza; sin embargo las vías de comunicación representan ejes de poblamiento importante tal y como se aprecia en los caminos que llevan a Mojón y Mojoncito. En esta área se desarrolla también un proyecto urbanizativo mediante la modalidad de venta de propiedades para casas de recreo.

.

F1A: Valles fluviales amplios

Grupo de pequeños valles fluviales interiores, amplios, simétricos, excavados en materiales de la terraza fluvial elevada (F6A), acompañados de planicies aluviales de corta extensión. Son terrenos con declives y laderas suaves. Los ríos transcurren por cauces no entallados, con valles fluviales no profundos y corrientes de lento transcurrir en áreas de escasa pendiente.

Uso de la tierra: pastos, pastos con árboles, vegetación riparia con efecto de corredor, bosques y áreas con frutales.

Amenazas naturales: (inundaciones).

En función de lo plano de esta unidad, el riesgo de inundación se señala únicamente para aquellas áreas inmediatamente vecinas al curso del río.

Catarata El Encanto, del río Paires, tributario del río Jesús María, ubicada entre los distritos de San Juan Grande (Distrito 2°) y San Rafael (Distrito 4°) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castrillo)

Catarata El Encanto, del río Paires, tributario del río Jesús María, ubicada entre los distritos de San Juan Grande (Distrito 2°) y San Rafael (Distrito 4°) de Esparza. (Imagen: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castrillo)

 

F1B: Valles fluviales entallados

Unidad que corresponde a secciones de los valles fluviales de los ríos Paires y Jesús María. Son cauces profundamente entallados en materiales de depósito fluvial, simétricos y controlados por la estructura. Partes de los cauces tienen fondos planos, flanqueados por vertientes en forma de V, laderas rectas, con unidades semiplanas en las cimas de los relieves que atraviesan.

Uso de la tierra: bosques naturales y vegetación riparia con efecto de corredor, pastos con árboles.

Amenazas naturales: (deslizamientos).

Si bien lo denso de la vegetación no permite observar cicatrices de deslizamientos, la profundidad de los valles y la sismicidad potencial de la falla del río Jesús María, permite inferir riesgo de desprendimiento de materiales en los flancos de estos valles fluviales.

Efectos en asentamientos y obras diversas: no existen asentamientos en estas áreas.

 .

F5: Colinas y laderas denudacionales

Área de terrenos planos-ondulados, moderadamente disectados, de cursos fluviales de corta longitud y de escasa densidad. Los valles fluviales son gradualmente más entallados, simétricos, con laderas pronunciadas conforme se aproximan a lechos de confluencia profunda como el del río Jesús María y a la costa. Las secciones onduladas superiores muestran espacios interfluviales cortos, irregulares y redondeados a modo de pequeñas depresiones interiores.

Uso de la tierra: pastos, pastos con árboles, árboles agrupados, frutales y recreación.

Amenazas naturales: (sismos).

Por la vecindad de la falla del río Jesús María.

Efectos en asentamientos y obras diversas: poblado de Juanilama.

 

Estero de Mata de Limón.  (Imagen: © Marco Fco.'. Soto Ramírez, Director del Blog "ESPARZA MÍA...")

Estero de Mata de Limón. (Imagen: © Marco Fco.’. Soto Ramírez, Director del Blog “ESPARZA MÍA…”)

Unidades de Origen Denudacional

D1: Colinas y laderas denudacionales

En materiales volcánicos y sedimentarios: Es una sección moderadamente ondulada, con áreas planas amplias, inclinadas y elevadas. Los espacios interfluviales son amplios, con baja densidad de drenaje y divisorias largas y aguzadas.

Uso de la tierra: pastos, pastos con árboles, frutales, recreación y vegetación riparia con efecto de corredor.

Amenazas naturales: de acuerdo con Madrigal (1970) esta unidad está delimitada por dos fallas, por lo que su eventual activamiento acarrearía efectos por sismos.

Efectos en asentamientos y obras diversas: el poblado de Artieda.

.

D2: Colinas denudacionales en materiales sedimentarios

Algunas de las cimas están conformadas por los cerros Caras (165 m), Limones (131 m), Cebollín (225 m), Pavitas (99 m), Fila Carballo y Barbudal (224 m). Son terrenos de baja altitud, con predominio de laderas rectas inclinadas y cimas semirredondeadas, de fuerte a moderadamente disectados. Contienen secciones de laderas verticales, pertenecientes a alineamientos de acantilados vivos y muertos.

Uso de la tierra: bosques, vegetación arbustiva y pastos.

Amenazas naturales: (sismos, deslizamientos).

Por estar ubicada entre las fallas de los ríos Barranca y Jesús María, este sector podría generar deslizamientos por sismos en sectores en donde predominen fuertes pendientes. Áreas de esta naturaleza lo conforman las paredes verticales de acantilados, al pie de las cuales se notan claramente depósitos de materiales caídos por desprendimientos.

Efectos en asentamientos y obras diversas: en los poblados de Caldera, Mata de Limón y Salinas, existe poblamiento lineal paralelo a la vía del ferrocarril que también corre al pie de estos acantilados.

Estero de Mata de Limón, captado desde el cerro Cocoliso, Esparza. (Imagen: Cortesía de Esteban Aguilar Castrillo)

Estero de Mata de Limón, captado desde el cerro Cocoliso, Esparza. (Imagen: Cortesía de Esteban Aguilar Castrillo)

 

D4A: Remoción en masa

Terrenos con relieve ondulado a quebrado, rupturas de pendientes bruscas, afectados por hundimientos y desplazamiento de laderas, con relieve caótico al pie de pendientes y caída ocasional de escombros. Avalanchas súbitas y depósitos coluviales en pequeños conos de deyección. Grietas y rupturas con afloramientos de aguas subterráneas, así como depresiones interiores escalonadas y saturadas de aguas permanentes e intermitentes.

Uso de la tierra: pastos, residencial, árboles agrupados y vegetación arbustiva.

Amenazas naturales: (deslizamientos, avalanchas).

Efectos en asentamientos y obras diversas: la población de Peñas Blancas aparece como la comunidad directamente afectada por cuanto su emplazamiento se ubica sobre terrenos inestables. El camino de grava que da acceso a esta localidad sufre periódicamente interrupciones por la caída de materiales así como por lavados y deformaciones en su trazado.

 .

D4B: Deslizamientos activos

Esta área es una continuidad de la unidad anterior, con la particularidad de que pueden distinguirse tanto en el campo como en las fotos aéreas; un agrupamiento de rasgos que denotan procesos evidentes por inestabilidad de laderas. Los terrenos se muestran agrietados, con fuertes desniveles y depósitos frescos de materiales al pie de escarpes. En algunas franjas de terreno en forma escalonada se aprecian encharcamientos y crecimiento muy localizado de pastos en período seco.

Uso de la tierra: pastizales y matorrales dispersos.

Amenazas naturales: (deslizamientos, avalanchas).

Efectos en asentamientos y obras diversas: en viviendas cercanas a la quebrada Estrella y deterioro de la vía que lleva a Peñas Blancas.

 .

D5: Superficies planas elevadas, en materiales volcánicos

Relieves de no más de 160 metros de altitud, de cimas casi planas y amplias, no disectadas, delimitadas por laderas rectas inclinadas y de suave declive. Secciones verticales interiores y de frente al mar corresponden a formas de acantilados vivos y muertos.

Uso de la tierra: bosques y pastos.

Amenazas naturales: (sismos).

Por su vecindad a la Falla Jesús María y a la sismicidad que se le pueda asociar.

Efectos en asentamientos y obras diversas: no existen asentamientos localizados en esta unidad.

 .

D3: Laderas y pie de pendiente, en materiales volcánicos

De suave a moderado declive, laderas rectas, disectadas.

Uso de la tierra: bosques.

Efectos en asentamientos y obras diversas: al pie de esta unidad se ubica el emplazamiento del Puerto de Caldera así como una parte de la carretera que lleva a esta instalación.

Vista del Estero de Mata de Limón y Bahía de Caldera desde el cerro Cocoliso,  Esparza. (Imagen: Cortesía del Geogr. Esteban Aguilar Castrillo)

Vista del Estero de Mata de Limón y Bahía de Caldera desde el cerro Cocoliso, Esparza. (Imagen: Cortesía del Geogr. Esteban Aguilar Castrillo)

Formas de Origen Marino

M9A: Marisma costanera

Corresponden a depresiones planas interiores, pantanosas, circundadas o al pie de relieves colinosos de poca altitud, de forma y dimensión variada. Representan secciones de lechos marinos antiguos como vestigios de la transgresión Flandense. Las áreas que mantienen conexión al mar, mantienen una condición de bajos fondos e influencia marina permanente por fluctuación de mareas.

Uso de la tierra: manglares y arbustos.

Amenazas naturales: (sismos, licuefacción, tsunamis, caída de rocas).

Aunque la mayoría del tiempo estas áreas mantienen un nivel de aguas permanente, la condición de depósitos arenosos no consolidados en su borde inmediato, hace que estas áreas sean especialmente vulnerables a sismos, ya que estos terrenos, en ocasión de temblores de cierta magnitud, tienden a comportarse como un líquido, por lo que estructuras ubicadas ahí, no importando el material en que estén construidas, simplemente se “vuelcan” o se colapsan. Asimismo, la condición de unidad costera cercana a la Península de Nicoya la expone también a efectos derivados de tsunamis, que como se comentó atrás, representa junto con Golfito las dos zonas tsunamigénicas de la costa pacífica costarricense. (Fernández, M.; Rojas, W., 2000).

Efectos en asentamientos y obras diversas: esta unidad se reparte en cuatro zonas. La primera de ellas, el estero Mero se ubica inmediatamente al sureste de la desembocadura del río Barranca. Además de la vía férrea; por sismos de cierta magnitud, resultaría afectado el puente sobre el río Barranca y que comunica el Puerto de Caldera con las ciudades de Puntarenas, San José y la provincia de Guanacaste. En su interior no hay asentamientos aunque en su vecindad se localiza el caserío de Cabezas, antiguo paradero del tren. Aquí por licuefacción y tsunamis serían afectadas las construcciones costeras edificadas precisamente en las extensas áreas sedimentarias de las playas de Boca de Barranca y de los terrenos planos continentales, que aunque estrictamente ubicados fuera y colindantes con la jurisdicción del cantón de Esparza, no podrían deslindarse efectos en su conjunto.

La segunda unidad por comentar es la del Estero de Mata de Limón. Se encuentra separada del mar mediante un cordón litoral que también sirve de paso a la carretera que va al Puerto de Caldera. Por tradición, este lugar junto con la unidad Tivives a comentar luego, es uno de los sitios de mayor densidad residencial para estas unidades, dado el atractivo turístico que le ha caracterizado.

El asiento original del poblado de Mata de Limón se establece inicialmente como parte de una estación ferrocarrilera y que con posterioridad, crece a expensas de rellenos y de invasión al manglar. Así en su interior y mediante una comunicación por un puente peatonal, se desarrolla en las orillas de este estero, toda una infraestructura de servicios comerciales y de hospedaje entre otros. También sobre el cordón litoral se edifican construcciones y se trazan caminos de acceso que ocupan parte de las tierras que se emplearon como rellenos. La vía férrea que circunda la unidad, sirve a su vez como eje de poblamiento, por lo que la presión sobre las tierras del manglar se ve acrecentada mediante la ampliación de lotes y la edificación de las viviendas.

El efecto combinado de sismos, tsunamis y licuefacción es un conjunto de amenazas importante en esta área, ya que la conformación física de este territorio descansa sobre sedimentos no consolidados, por lo que movimientos sísmicos de cierta magnitud producirían daños variados en esta población. Reseñas de daños recientes por estos eventos se remontan al 25 de marzo de 1990, cuando el denominado sismo de Cóbano, con epicentro a la entrada del Golfo de Nicoya, causó la caída de varios hoteles en este lugar.

Para los pobladores que habitan a lo largo de la vía férrea, el emplazamiento de sus viviendas al pie de acantilados, los expone también a caída de materiales.

El estero de Corralillo al noroeste de playa Tivives constituye otro sector con características físicas similares a la anterior, con la diferencia sustancial en que es una área muy pequeña y despoblada, por lo que los eventos arriba comentados tendrían aquí un impacto marginal.

La última de estas secciones corresponde al estero formado en la desembocadura del río Jesús María y que está separado del mar por el cordón litoral que forma la playa Tivives. Al igual que el estero de Mata de Limón, es este un sector que ha experimentado un creciente poblamiento estacional, sobre todo en lo que se refiere a instalaciones para vacacionar. De hecho, los aproximadamente 2 kilómetros y medio del cordón que forma la playa, se constituyen también en el alineamiento más denso de viviendas para este lugar. A diferencia de Mata de Limón, esta disposición longitudinal de viviendas se ubica de frente al mar, mientras que en Mata de Limón el núcleo poblacional más numeroso, sin contar el poblado de Caldera, se localiza al interior, con el cordón litoral como barrera natural. Por tanto, las amenazas naturales que anteriormente se señalaron para Mata de Limón, exceptuando la caída de rocas, se hacen extensivas para esta área.

Manglar y playa Tivives, captados desde el Alto Las Mesas, Esparza. (Imagen: Cortesía de Esteban Aguilar Castrillo)

Manglar y playa Tivives, captados desde el Alto Las Mesas, Esparza. (Imagen: Cortesía de Esteban Aguilar Castrillo)

 

M9B: Llano de marea antiguo

Corresponden a prolongaciones tierra adentro de los terrenos planos que conforman las marismas costaneras, con la excepción de que tales áreas, afectadas por el desnivel y relleno que producen los depósitos coluviales de pie de laderas, no son afectadas por el ciclo de mareas.

Uso de la tierra: pastos y árboles agrupados.

Los sectores nombrados como llanos de marea antiguos representan fondos del lecho marino, originados a partir de la transgresión flandense que comenzó inmediatamente después de terminado el máximo glacial (Glaciación Wurm), aproximadamente unos 17000 años A.C. y que alcanzó su nivel más alto 6000 años A.C. Después de esta fecha el nivel promedio del mar ha descendido en unos 3 metros. (Guell, D.; et. al, 2000).

La ubicación de los lechos marinos antiguos se encuentra distribuida a lo largo de esta costa, ocupando además de las secciones más al interior de las marismas costaneras o esteros, las secciones bajas de las actuales desembocaduras del los ríos Barranca y Jesús María. De acuerdo con ello, de norte a sur, se localiza el llano de marea que aquí llamamos Pan de Azúcar, que configura una depresión plana en donde las aguas del mar accedían a través del actual valle del río Barranca, así como el que se encuentra tierra adentro del estero Mero. Luego le siguen tres áreas localizadas al interior del estero de Mata de Limón, una al final del estero Corralillo y otra pequeña en el extremo noroeste de playa Tivives.

Amenazas naturales: para estas áreas no se identifica riesgo por peligros naturales ya que no obstante su condición de confinamiento, se encuentran rodeadas por cerros de escasa altitud y únicamente en el caso de sección baja del río Esparta, podrían presentarse desbordes en caso de crecidas extraordinarias.

Efectos en asentamientos y obras diversas: estas son áreas por lo general poco pobladas, siendo la excepción el sector de Cambalache, en donde el asentamiento Villanueva se ubica en tierras que pertenecen a la zona protectora de Tivives. En esta parte se reportan problemas por inundaciones debido a la presencia de una alcantarilla que drena aguas de la carretera hacia la parte baja del poblado.

 .

M10-11: Acantilados vivos y muertos

En general, cara de roca abrupta vertical y de superficie irregular; con socavón al pie por la acción presente y pasada de las olas. Deslizamientos y caída de rocas son comunes.

Uso de la tierra: vegetación herbácea.

El área de acantilados muertos se extiende detrás de playa Caldera así como inmediatamente al norte de playa Tivives. Se originaron durante el proceso de transgresión flandense.

Los acantilados vivos se extienden desde la roca Mesón hasta Roca Carballo, siendo interrumpida únicamente por la playa Pirata caracterizada por la ausencia de vegetación debido a la fuerte acción del oleaje incluso en marea baja, además estos acantilados son activos porque están en desarrollo y retroceden a partir de socavamientos y grietas, al mismo tiempo que se va modelando el estrán rocoso. Estas son áreas de alta energía, donde los materiales desprendidos de los taludes desgastados y depositados en la base, presentan dimensiones de más de 50 centímetros (Ídem).

Otro sector de acantilados vivos se extiende al pie del Alto de las Mesas, al norte de playa Corralillo en las inmediaciones del Puerto de Caldera hasta Playa Icaco al sur; interrumpidos por las playas Terciopelo e Icaco. Se afirma que Punta Corralillo es uno de los sitios donde la erosión litoral asociada al oleaje se presenta de manera más intensa, pues el sitio está ubicado de cara al mar. El embate directo del tren de olas principalmente proviene del sur oeste. Esta situación reafirma que la dirección del oleaje con respecto a la línea de costa y la posición de los acantilados y promontorios rocosos hace que los sectores ubicados al sureste, los que sufren con mayor intensidad la erosión. (ídem)

Amenazas naturales: en prácticamente todos los bordes de los acantilados y paredes expuestas, el desgaste y la generación de micro desprendimientos de materiales se manifiestan en forma activa. Desde los bordes de Roca Carballo, donde se ubica el proyecto recreativo privado “La Roca” hasta los antiguos acantilados de borde de playa Caldera y los ubicados más al sur; la formación de conos de derrubios y de coluvios es evidente. Se estima que el desprendimiento de materiales de estas áreas llega a aumentar la cantidad de sedimentos y materiales, que posteriormente son movilizados por agentes hidrológicos (corrientes de quebradas y corrientes litorales) en los niveles inferiores. Los materiales desprendidos y acumulados se distribuyen por las superficies de topografía plana y en la actualidad sirven como soporte de asentamiento para muchas de las construcciones del poblado de Caldera. La intensidad de las lluvias y lo fuerte de la pendiente donde se encuentran localizados estos micros desprendimientos, generan un margen de inseguridad y peligrosidad para toda la infraestructura que se localiza cercana a estos, por estar dispuestos sobre áreas inestables de la Roca Carballo. (ídem)

 .

M3: Playas y cordón litoral

Terrenos inconsolidados, casi siempre planos, con pendiente suave hacia el mar y regularmente inundados en pleamar, algunas veces irregulares en su topografía. El cordón litoral corresponde a un depósito de tierra elongado, producto de las condiciones que durante la Transgresión Flandense, favorecieron su formación.

Uso de la tierra: construcciones de tipo vacacional y áreas de recreación, servicios diversos.

Amenazas naturales: (sismos, licuefacción, tsunamis, erosión litoral).

Tal y como se señaló con detalle atrás, la condición de depósitos no consolidados hace que las playas en particular, sean muy vulnerables a eventos sísmicos y por consiguiente a procesos de licuado de arenas. Aquí debe agregarse el que son unidades expuestas a tsunamis. Es importante a su vez señalar que para llevar a cabo la construcción del puerto de Caldera, se hizo necesario hacer un relleno al sur de la boca del humedal (estero de Mata de Limón) y se construyeron rompeolas y espigas, provocando una variación en la dinámica litoral y en la línea de costa, reduciendo la salida natural de unos 150 metros dejándola con una abertura de solo 52 metros en el área del puente. El sistema anterior de estero intermareal o laguna abierta, se convirtió en una laguna litoral semiocluída a régimen de marea. Esta oclusión parcial es la que ha favorecido el depósito de sedimentos. (Guell, et al, 2000)

Efectos en asentamientos y obras diversas: lógicamente de presentarse eventos sísmicos de cierta magnitud, las áreas de construcción localizadas aquí sufrirían fuertes efectos.

 .

D9: Escarpe

Corresponde a una pared rocosa vertical al oeste de la localidad de Peñas Blancas. Es una ruptura de pendiente fuerte que parece semejar una inmensa cicatriz de deslizamiento, y cuyo piso inferior coincidiría con los materiales en donde se asienta esta localidad.

Uso de la tierra: vegetación arbustiva

Amenazas naturales: (caída de rocas, deslizamientos).

Efectos en asentamientos y obras diversas: Las vecindades de Peñas Blancas.

D6: Superficie elevada ondulada no disectada: unidad de pequeña extensión, y en la que por su forma y pendiente representa un espacio similar a un peldaño, dentro de un territorio de relieves irregulares.

Uso de la tierra: pastos y vegetación arbustiva.

Amenazas naturales: (sismos).

Efectos en asentamientos y obras diversas: viviendas dispersas.

 

Gavilán -Gray-line Hawk (Buteo nitiuds)-, captado en Peñas Blancas (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía de Álvaro Cubero Vega)

Gavilán -Gray-line Hawk (Buteo nitiuds)-, captado en Peñas Blancas (Distrito 5°-San Jerónimo) de Esparza. (Imagen: Cortesía de Álvaro Cubero Vega)

GENERALIDADES SOBRE LA FLORA Y LA FAUNA DEL CANTÓN DE ESPARZA

El Manglar de Tivives

La zona protectora Tivives fue creada mediante decreto No. 17023 del 2 de junio de 1986, con el objeto de proteger el último reducto representativo (532.50 Ha) del bosque seco tropical del pacífico central costarricense, la red de drenaje y mantenimiento de flujos y calidad de agua del río Jesús María, quebrada Cambalache, quebrada Corralillo y otras nacientes de la zona, proteger cerros que por sus pendientes están propensos a la erosión, la protección de la flora y la fauna y la preservación del manglar de Tivives, el mejor conservado de los manglares del país con gran desarrollo vertical y una alta diversidad.

El manglar de Tivives está localizado en la desembocadura del río Jesús María, del cual recibe la influencia de agua dulce por lo que puede ser clasificado del tipo riberino (Jiménez, 1984). Debido a que el manglar de Tivives se encuentra en una zona de transición climática, posee características de ambas formaciones o sea del Pacífico Sur y del Norte, es decir que en él se encuentran todas las especies de vegetación nuclear de manglar encontradas en nuestra costa pacífica.

Su vegetación guarda más relación con los manglares del pacífico norte, pero posee gran abundancia de especies asociadas típicas del pacífico sur, lo que lo hace ser una muestra muy representativa de los manglares de Costa Rica (Jiménez, 1984).

Mono Congo o Aullador (Allouatta palliata) © Alvaro CuberoVega.

Mono Congo o Aullador (Allouatta palliata) © Alvaro CuberoVega.

Fauna

Tal como se indicó con anterioridad una de las funciones del manglar consiste en dar albergue a una enorme diversidad de fauna. Al ser un ecosistema de transición entre la tierra y el mar es capaz de mantener fauna acuática y terrestre.

La fauna acuática, generalmente marina e invertebrada no solo aprovecha los canales de agua relativamente tranquila del manglar, sino también la oportunidad de soporte brindada por las raíces zancudas y la abundancia de materia orgánica disponible, que después de su descomposición proporciona cantidad de nutrientes al medio. Entre este tipo de fauna, que se desarrolla en el manglar se encuentran especies de crustáceos y moluscos.

En el manglar de Tivives habitan unas 16 especies diferentes de crustáceos, entre las cuales se destaca el camarón (Penneaeus stylirostris) de reconocido valor económico. En enero y febrero de cada año las mareas llevan millones de camarones en estado ninfal (CCT, 1982), que utilizan el manglar para el desarrollo de las postlarvas y juveniles (Cintron y Schaeffer-Novelli, 1983) regresando luego al mar y enriqueciendo así la pesca del país.

De igual importancia son algunas de las especies de moluscos encontradas en Tivives, tal es el caso de la piangüa Anadara tuberculosa.

En la zona se encuentran dos sitios de concheros, probablemente precolombinos, ubicados dentro del manglar. Las muestras de conchas muestran que algunas fueron utilizadas como alimento, otras para ornamentar la cerámica, o bien, como carnada para la pesca.

El área también es hábitat de algunos peces y aunque en el manglar en sí no se da la pesca, en la boca del río Jesús María y en el mar se pueden encontrar algunas especies como corvina, pargos y róbalos.

El manglar es el refugio ideal para miles de aves acuáticas y migratorias principalmente durante los cinco meses que dura el período seco. Además es utilizado como dormidero por algunas especies de garzas.

También existe una especie de colibrí endémico cuya distribución coincide con los manglares del pacífico. Por otra parte el área es utilizada por la lora nuca amarilla y algunas especies de perico que ahí anidan.

Zopilote negro fotografiado en Caldera, Esparza. Imagen: © Álvaro Cubero Vega.

Zopilote negro fotografiado en Caldera, Esparza. Imagen: © Álvaro Cubero Vega.

Asimismo la avifauna encontrada en la zona incluye el águila pescadora, andarríos maculado, aninga, batará barreteado, bienteveo grande, buco collajero, carpintero de Hofmann, carpintero pico plata, cigüeñón, amazilla canela, amazilla rabirrufa, copetón cretioscuro, corremolinos menudo, corremolinos semipalmado, cormorán neotropical, crarinero o zanate, cuco ardilla, ermitaño bronceado, espátula rosada, garceta azul, graceta grande graceta tigre, garcilla bueyera, garrapatero piquiuiestriado o tijo, gavilán cangrejero, gavilán chapulinero, gravilán gris, golondrina azul y blanco, golondrina lomiblanca, guaco, halcón de monte barreteado, ibis blanco, jacana centroamericana, loro frentianaranjado, martín pescador collajero, martín pescador verde, mielero celeste y negro, mirlo gorgiblanco, momotu común, mosquerito amarillento, mosquero cejiblanco, mosquero verdidorado, oropéndola de Moctezuma, paloma aliblanca, pelícano pardo, perico rabinaranja, perlita tropical, pico cuchara, piguilo, pijije comun, playero arenero, rabihorcado magno o tijereta, reinira coronidorada, reinita mielera, saltarín toledo, semillero negro azulado, soterrey ocroso, tangara azuleja, tangara lomiescarlata o sargento, tapacaminos común, tityra carirroja, tortolita colilarga, trepadorcito aceitunado, trogón cabecinegro, urraca copetona, vencejo collarejo, yigüirro, zarapito trinador, zopilote cabecirrojo, zopilote negro. Un 25% de estas aves sonde hábitos migratorios. (Pizarro y Angulo, 1993) Citado por MINAE (1996), Córdoba. et al (1998) Sánchez, 2000. (Citado por Serrano, 2000).

Las especies de mamíferos presentes en la zona son pizote, mapache, mono carablanca, mono congo, ardilla, zorro pelón, venado, perezoso, tigrillo, manigordo, tolomuco, coyote, puerco espín, mofeta, armadillo, ardillas, ratas (varias), (murciélagos) (varios). (ídem)

La herpetofauna del lugar está representada por boas, cascabel, terciopelo, sabaneras, iguana verde, garrobo, cocodrilos, tortuga caja y otras especies menores, así como varias especies de anfibios anuros. (Córdoba, et al. (1998)

Finca "Piedra de Fuego", Paraíso (Distrito 3°-Macacona) de Esparza. Imagen: Cortesía de Álvaro Cubero Vega)

Finca “Piedra de Fuego”, Paraíso (Distrito 3°-Macacona) de Esparza. Imagen: Cortesía de Álvaro Cubero Vega)

Flora

La vegetación normal que existe en los potreros es de Guácimo, Guaitil, Balsa, Guanacaste, Poró, Guayaquil, Alcornoque, Chiperno, Mora, Burío, Espavel, Genízaro, Roble, Indio desnudo, Carao, Cerdo amargo, Guayaba, Jocote, Nance, Madero Negro, Pochote, Peine de Mico, Guarumo, Aceituno, Laurel, Guachipelín, Ceiba, Panamá, Cocobolo, y otros, además especies de Dormilona, Mozote de Caballo, Platanilla, entre otras.

En la composición florística del manglar se encuentran las siguientes especies:

Mangle mariquita (Laguncularia racemosa), mangle botoncillo (Conocarpus erecta), mangle negro (Avicennia bicolor y Avicennia germanas), mangle caballero, rojo, gato o gateador (Rizophora mangle), mangle piñuela (Pelliciera rizhophorae), mangle blanco (Rizophora racemosa. (Córdoba, Romero, Windevoxhel (1998) (Citado por Serrano, 2000).

Las dos primeras especies Laguncularia y Conocarpus se encuentran a lo largo de los canales del manglar. La parte del bosque que colinda con las áreas de pastizales está compuesta de A. bicolor. La L. racemosa se ubica a lo largo del canal principal cercano a la boca del río Jesús María. El C. Erecta se encuentra en el límite cercano al camino que se extiende detrás de la playa Tivives y en el borde del manglar.

Generalidades sobre fauna y flora de otras áreas de Esparza

Dado que el cantón de Esparza se extiende desde las tierras que bordean el mar hasta los 1400 metros, es importante reseñar algunas especies de animales así como de árboles que se encuentran en áreas de mayor altitud, y que frecuentan sectores vecinos a Peñas Blancas y Cerrillos (Entrevista Marvin Gatgens, COVIRENA) En el caso de la fauna se señalan como animales comunes los siguientes: tepezcuintle, venado, pizote, saíno, guatuza, manigordo, mapache, coyote, oso colmenero, perezoso, nutria, garrobo, babelisco y león breñero. En el renglón específico de las aves se anota sin entrar a detallar, la presencia de una gran variedad de especies. Entre los árboles más comunes de esta área se encuentran el cedro, cedro amargo, ron ron, roble, laurel, níspero.

 .

BIBLIOGRAFÍA

  • Barragan, J. 1994. Ordenación, planificación y gestión del espacio litoral. oikos-tau. Barcelona, España.
  • Fernández, M.; Rojas, W. 2000. Amenaza sísmica por tsunamis. In Geología de Costa Rica. Editorial Tecnológica de Costa Rica. San José, Costa Rica.
  • Guell, D.; Pineda, E.; Salas, D. 2000. Procesos hidrogeomorfológicos de transporte y sedimentación en el sistema lagunar de Mata de Limón. Tesis Lic. San José, Costa Rica. Universidad de Costa Rica.
  • Madrigal, R. 1970. Geología del mapa básico Barranca, Costa Rica. Dirección de Geología, Minas y Petróleo, Escuela Centroamericana de Geología. Ciudad Universitaria Rodrigo Facio. Costa Rica.
  • Madrigal, R. 1980. Manual descriptivo del mapa geomorfológico de Costa Rica. (Escala 1:200.000), Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria y de Recursos Naturales Renovables (SEPSA), San José, Costa Rica. Imprenta Nacional.
  • Malavassi, L.; Alfaro, R.; Murillo, W.; Herrera, G. 1986. Evaluación del recurso biológico del manglar de Tivives. Fundación de Parques Nacionales. San José, Costa Rica.
  • Ministerio de Recursos Naturales Energía y Minas (MIRENEM). 1980. Mapa geológico 1:200.000
  • Montero, W. 2001. Amenaza por ruptura asociada con fallamiento activo en el cantón de Esparza, provincia de Puntarenas. Fundación para la Investigación, FUNDEVI, Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.
  • Ramírez, G.; Chaves, E.; Zeledón, R. 1991. Diagnóstico de los recursos naturales de la cuenca del río Barranca. Tesis. Lic. Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.
  • Serrano, C. 2000. Propuesta: Plan de control y protección zona protectora de Tivives, Esparza, Puntarenas, Costa Rica. Tesis Bach. Universidad Estatal a Distancia. Escuela de Ciencias Exactas y Naturales, Programa de Manejo de Recursos Naturales.
  • Verstappen, H.; Zuidam, R. 1975. ITC system of geomorphological survey. International Institute for Aerial Survey and Earth Sciences. Enschede, The Netherlands.
  • Verstappen, H. 1983. Applied Geomorphology. Geomorphological Surveys for Environmental Development. ELSEVIER-Oxford-New York.

 

 _________________________________

 (*) El MSc. Luis Nelson Arroyo González es Profesor de la Escuela de Ciencias Geográficas, Facultad de Ciencias de la Tierra y el Mar, Universidad Nacional de Costa Rica.

REFERENCIA TÉCNICA del MAPA

Arrieta Chavarría, Omar (Geóg.); Arroyo González, Luis Nelson (Geóg); Aguilar Castrillo, Esteban (Geóg.). MAPA N° 2.2, Cantón de Esparza, Geomorfología. Informe de Índice de Fragilidad Ambiental (Guía Decreto N° 32967-MINAE 5.4.1). Universidad Nacional de Costa Rica (UNA); Facultad de Ciencias de la Tierra y el Mar; Escuela de Ciencias Geográficas; Municipalidad de Esparza. Heredia 2013.

 PROCEDENCIA de estos DOCUMENTOS: Cortesía del Geógr. Esteban Aguilar Castrillo, Amigo y Colaborador, a quien agradecemos la información, sus valiosos consejos y aportes técnicos y personales.

________________________________

FOTOGRAFÍAS

Ing. Jennarho Rodríguez, de Flugmenanik S. A.

Geógr. Esteban Aguilar Castrillo.

Sra. Norma Zúñiga Hidalgo.

 Sr. Álvaro Cubero Vega, Fotógrafo Profesional (www.alvarocubero.com)

 Sensei Marco Fco.’. Soto Ramírez, Director del Proyecto de Difusión Cultural “ESPARZA MÍA…”

***************************

CRÉDITOS DEL PROYECTO

Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional. Facultad de las Ciencias de la Tierra y el Mar. Heredia. Apdo. 86 -3000

Director Escuela Ciencias Geográficas: MSc. Dionisio Alfaro Rodríguez

Coordinador y Director del Proyecto del Plan Regulador de Esparza: Geóg. Omar Arrieta Chavarría.

Apoyo administrativo: Vilma Vargas Saborío, Rosa Elena Méndez Mora, Jenny Monge Fallas. Universidad Nacional. Escuela de Ciencias Geográficas. 2001

SEGÚN: Contrato de Prestación de Servicios entre la Universidad Nacional, Fundación Pro Ciencia, Arte y Cultura de la Universidad Nacional y la Municipalidad de Esparza. 03 – 05- 2000.

.

ARTÍCULOS       

CUARTO: La MUNICIPALIDAD se compromete a respetar los derechos de autor de los científicos involucrados y a suministrar toda la información escrita o computarizada que posea y que sea de interés de la UNIVERSIDAD para la elaboración del PLAN REGULADOR.

QUINTO: La UNIVERSIDAD no podrá vender o ceder información o realizar ninguna prestación de servicios sobre la base del Plan Regulador del cantón de Esparza.

De conformidad con la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos es prohibida la reproducción de los documentos que componen el Diagnóstico del Plan Regulador del Cantón de Esparza en cualquier forma o medio, electrónico o mecánico, incluyendo el FOTOCOPIADO, grabadoras sonoras y otros, sin el permiso escrito de la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional.