Visión de Amor (Poema)

amor

Visión de Amor

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

Visión de amor, que vivida fuiste,

prendidos quedaron tus amables encantos,

alegrías, sonrisas, jamás te vi triste;

vida jocosa, contenta, ajena de llantos.

*

Cómo te recuerdo, siempre atenta,

una flor del campo, humilde, hacendosa.

La energía en ti, ¿cómo se presenta?

Sin necesidad de serlo… como diosa.

*

Aquella alma simple sin arrogancia

definía lo dulce, agrio, alto y bajo

y volando arriba, sincera prestancia,

bajaba al campo dispuesta al trabajo.

*

Sus ojitos picaros hablaban de mucho

expresivas sonrisas que siempre afloraban

quizás tapaban, porque no vi sus enojos

lágrima alguna que sus ojos lloraban.

*

Fue una visión; acaso un espejismo claro,

un pequeño sueño que al despertar se esfuma,

una idea fugaz que llega en momento raro

como llega y se va en la playa la espuma.

*

Quizás así es todo, como en la playa la arena.

Ahí en ese lugar, arena y agua se juntan,

se abrazan y se despiden, quizás con pena,

circunstancias de la realidad que se apuntan.

*

Siempre esa visión se acerca, llega y pasa

y renace con cariño aquel sentimiento,

se acomoda en la mente, como en casa,

el espejismo que vive en el pensamiento.

*

Neblinas de la vida siempre suelen ser

obstáculos de la visión humana clara prístina,

las escogencias del hombre y la mujer

brotan de orgullo y arrogancia a la rutina.

*

Es la separación humana, sus diferencias;

cortan la lucha conjunta las actitudes,

matan la armonía las preferencias

y parten en unidades a las multitudes.

*

Todo se detiene, se muere el pasto verde.

La evolución máxima… ¿cómo se pierde?

Como se divide la tierra fértil del desierto.

Entonces, ¿es preferible estar muerto?

*

No, vive en tiempo y espacio la acción

La planta de la esperanza que siempre crece.

Puede que vuelva resignada aquella visión

y, entonces, el árbol de la vida quizás florece

su gran contenido, con todo su esplendor,

el secreto real de la vida… Visión de Amor.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Ing. Miguel Ángel Soto Flores

(*) © Visión de Amor, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 22 de Enero de 2015.

IMAGEN: Blog “Terapia Minimalista”. Utilizada con fines ilustrativos.

 

 

 

La Cárcel de la Vida (Poema)

 Carcel (IMAGEN: POSTA)

La Cárcel de la Vida

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

 

Es solo deseo, amigo(a), es solo deseo,

añoranzas del pasado, a veces bellas,

no se puede volver a cambiar lo feo,

como no se pueden contar las estrellas.

*
Somos partes del propósito circunstancial,

partes específicas de un Todo Global;

infalible, sagrada ley de la vida

todo viene, está temporalmente y se va;

no es de nosotros revertir el orden, olvida,

así se hizo, no sé porqué, así se da.

*
Secreto, el balance inviolable universal,

para cada acción hay una reacción;

Hay más y menos, hay bien y mal,

amor y odio, una sola ecuación.

*
Vida, circunstancias, condiciones, eventos

se suceden al azar, mas, no por suerte,

excentricidad de la tierra, marejadas y vientos;

una vida que nace, su crecimiento, su muerte,

las condiciones, la vida, las circunstancias

aparecen, crecen, producen, mueren.

*
Todo se da sin preguntar, sin arrogancias,

sin malicias, sin preferencias, las que fueren;

a nosotros nos toca vivir solamente

el proceso iniciado al principio del tiempo,

así, canalizados vivimos, yo vivo impotente,

es una la realidad que contemplo.

*
Arrogancia, egoísmo y envidia humana

no son parte alguna de ese proceso;

aquí vivimos ,de mañana a mañana,

un espíritu sublime en un cuerpo preso.

*
La vida crece de una manera, y solo una,

hacia arriba y hacia adelante, está prescrito;

se necesita del sol, la tierra y la luna,

se necesita del agua, un pensamiento bendito,

rentamos un cuarto sin puertas ni ventanas.

*
Aquí vivimos, pretendientes, entre la mugre,

falsas alcurnias o vanidad sin base;

todos somos iguales, este encierro cubre

la diferencia que no existe, el hombre la hace.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Sr. Miguel Ángel Soto Flores

(*) © La Cárcel de la Vida, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 29 de Enero de 2014.

IMAGEN: Página de “Posta”. Utilizada con fines ilustrativos.

 

 

 

Pasaron los años (Poema)

Casa en Balsar, Ciudad Cortés (Marco Fco.'. Soto Ramírez)

Casa en Balsar, Ciudad Cortés (Marco Fco.’. Soto Ramírez)

Pasaron los Años

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

Cómo se pasa la vida

y su tranquilidad paciente;

cómo todo eso se olvida

con la civilización de la gente.

*

Tal vez eran mejores aquellos años,

cuando simplemente se vivía,

que hoy, con todos sus daños,

ya la vida no es más mía.

*

En aquellos días, se caminaba lento,

hoy todo es apuro, Internet y celular;

el poco sentimiento acelera el pensamiento,

no se vive, ni se respira un dulce descansar.

*

Cómo se pasa la vida, rauda, veloz;

nadie piensa en el pueblito.

la gente se dividió en dos,

la ciudad moderna y ese cuartito.


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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Sr. Miguel Ángel Soto Flores

(*) © Pasaron los Años, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 01 de Octubre de 2014.

IMAGEN: Marco Fco.’. Soto Ramírez, Director del Blog ESPARZA MÍA.

 

 

 

Mi Melodía (Poema)

melodía

Mi Melodía

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

Yo llevo la melodía de la esperanza,

espero lo que espero sin arrogancias.

Sigo un suspiro que, a veces, descansa

en la rítmica danza de mis ansias.

*

Toco el instrumento azul de mi ilusión,

mis siete notas son siete noches semanarias.

Canto, al compás del tango, en mi corazón

la melodía incierta de humildes plegarias.

*

Toco en la escala mayor de mis esfuerzos,

viviendo el dolor de fracasos perversos;

Ahí está la melodía que escondo,

larga composición de una sola pieza.

*

Con altos y bajos los suspiros tocan fondo,

cuando todo es llano, desierto, sin maleza,

tocando para el baile constante del mundo.

*

Sufro el letargo gris de pobrezas ajenas,

sangra mi alma porque no puedo hacer nada

y entono la melodía triste de mis penas.

*

De la noche oscura a la alborada,

así concluyo su lírica al llegar el día

y canto feliz para el mundo, mi melodía.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Sr. Miguel Ángel Soto Flores

(*) © Mi Melodía, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 08 de Junio de 2015.

IMAGEN: Dreamstime

 

 

 

El Chisme del Chinche (Poema)

Chinche. (Fuente de imagen: Radio Nacional de Venezuela).

Chinche. (Fuente de imagen: Radio Nacional de Venezuela).

EL CHISME DEL CHINCHE

Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

Definición tomada del diccionario,

quizá “del latín, climex, chinche”,

bicho de la suciedad, ordinario,

causa enojo, coraje su berrinche.

Insecto hemíptero, rojo oscuro,

corredor de rumores, inmaduro,

casi elíptico, su cuerpo aplastado.

Sus cortas antenas, cabeza hacia abajo,

con la vista al suelo anda avergonzado

de los rumores que trajo.

Agazapado, en las sombras se esconde,

Es nocturno, fétido, incómodo sumamente”.

Vive entre la gente, ahí se confunde,

taladra la piel de la incauta gente.

 *

Es un chupasangre el bicho asqueroso,

rumores inciertos, sus picaduras irritantes;

destruye el carácter humano, insecto ocioso,

con alevosía, irrespeto, cuentos insultantes.

Las personas, envidiosas, chinchosas,

sumamente pesadas y molestas,

van levantando rumores, diciendo cosas,

la bolsa de mentiras la llevan a cuestas.

 *

Los chinches sociales, inescrupulosos,

pican, chupan la humana dignidad;

viven de chismes, los bichos odiosos,

son de lo más sucio en la sociedad.

No acarrees chismes, rumores, pues, verás,

si lo haces, asqueroso chinche serás.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – El Chisme del Chinche, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 27 de Enero de 2014.

IMAGEN: Página de Radio Nacional de Venezuela www.rnv.gob.ve

 

 

 

TU EXISTENCIA: Tributo a nuestros Padres

Túnel de luz

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores (*)

TU  EXISTENCIA

Tributo a nuestros Padres

 No te has ido, no te fuiste, es cierto,

sólo pasaste el umbral perceptivo.

Materia eterna sois, no has muerto,

y no se crea ni se destruye, estás vivo.

*

Roble que quema intenso su madera,

desdobla, sublima su existencia verdadera,

nunca deja de ser materia y energía.

*

La humedad, ceniza, humo, llama y calor

en la difusión sagrada que aquel día,

tú la volviste de donde viniste, al amor.

*

En materia vives, en paz, en tu continuo,

difundido en la expansión del pensamiento,

omnisciente, omnipresente, genuino,

latente, sintiendo igual mi sentimiento.

*

No te has ido, no te fuiste, te quedaste,

pasaste como pasan todos el umbral.

Vives, y te veo en todo lo que dejaste,

detrás, en la perceptiva dimensión material.

*

Y nada cambia, tú sigues como antes,

con palabras del recuerdo conversas

tus consejos en susurros incesantes,

sigues guiando mi mente, sin reversas.

*

Sigues, adelante, regando tus enseñanzas,

humilde, honesto, sincero, paciente,

persiguiendo sueños, tus esperanzas,

y así vives, en el recuerdo de la gente.

*

Te quedaste, no te fuiste, no te has ido,

pasaste el umbral como pasan todos.

Quedaste eterno, jamás en el olvido,

y ahora vives en mí, de todos modos.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores
Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – Tu Existencia, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 01 de Febrero de 2015.

IMAGEN: Página de “777 Noticias de la Ciencia”.

 

 

 

En verdad, nadie muere

Celaje en horizonte. Imagen: Gabitos.com

Celaje en Horizonte. Imagen: Gabitos.com

Un pensamiento sobre el sufrimiento de todos cuando llega la muerte de alguien querido. Hay mucha verdad en lo que pasa en la mente humana…

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores

Los esposos Juana y Casimiro filosofan durante una tarde de estas…

-Casimiro, ¿fue rara la muerte de Fulgencio? ¿Verdad? Se me erizan lo vellos del cuerpo. Dicen que Florencia lo amaba con locura y no podía vivir lejos de él.

-Sí, Juana, no se sabe de qué murió en realidad. Fue pronta y repentina… Lo único que pienso es en Florencia… Queda sola a tan temprana edad, sin familiares. Ella era única hija y sus padres murieron hace tiempo.

-Es duro perder a alguien y quedarse sola… Yo no quiero perderte a vos, Casimiro. No sé qué haría, porque yo te amo…

-No pensés así, Juana, las cosas no son como la gente cree… Yo no voy a dejarte nunca, aun después de muerto… Yo siempre estaré contigo mientras vivás y me recordés.

-No es lo mismo, Casimiro… Yo no te vería más… Ni te hablaría… ¡Jesús, María y José! ¡No quiero ni pensarlo! No sé qué haría sin vos, sin tu ayuda, tu modo de pensar…Yo no quiero perderte.

-No digás eso… No se puede perder a una persona. Lo que se pierde es la oportunidad de convivir con ella, cuando las diferencias son mayores que las compatibilidades… Pero eso es en la vida terrenal y no en la espiritual.

Sabés, Juana, el dolor y la pena llegan por el egoísmo de mantener a esa persona como si se tratase de una propiedad exclusiva para nuestros caprichos y exigencias… Las incompatibilidades humanas se hacen, no nacen, y el egoísmo humano le asigna prioridades arrogantes que no pueden quebrarse más adelante. Sólo la muerte quiebra esas incompatibilidades y, en ese momento, la lucidez del razonamiento retorna a la mente con una luz brillante de la comprensión y la compasión. La conclusión es, entonces, que las cualidades positivas de la persona eran más que aquellas negativas… en verdad es el amor el que vence cualquier resentimiento.

Lamento lo que ocurre cuando un ser querido parte de la presencia material. Y pienso en Florencia… ¿Qué va a ser de ella? Veo el dolor que los deudos, llorando la ausencia que viene. La falta de esa persona que desaparece en nuestras vidas. No se puede reconciliar esa idea, aquel apego que se desgarra y se desprende de nuestros sentimientos. Es duro, pero, lamentablemente, inevitable.

La vida no termina en ese instante -sentenció Casimiro-. La vida continúa sin resabios. La vida solamente detiene el envejecimiento de la materia. Ahora, ya no aumentan más las arrugas, y las manecillas del reloj se detienen atrapando la apariencia en ese momento. La imagen de la persona que se esfuma, queda en esa última apariencia, eternamente, en las mentes de aquellos que la conocieron. Ahí, sigue su proceso viviente, sin más preocupación de la muerte. Mas, ¿acaso se consigue la resignación en esos momentos aciagos? Claro, no se puede en una mente abrumada sufriendo en la irrealidad de la realidad, pensando en un mundo que termina. Nada será lo mismo, el dolor es más grande que la resistencia humana. No se puede entender que solamente la presencia de la materia es lo que concluye, ni se puede comprender que, exceptuando eso, la vida sigue su evolución. Así pasan los días, en angustias y añoranzas. La energía se pierde, consumida en el pasado, y el deseo de morir se hace presente.

La naturaleza es sabia maestra de la realidad material y etérea… Ella nos enseña que, así como los ciclos de la vida tornan, la mente torna la vida… Todo está dentro de la mente: la vida y la muerte, presencia y ausencia, realidad e irrealidad. La realidad física se forma en la mente y, ahí, junto con los pensamientos y sentimientos, sueños y anhelos, todo existe, pero todo es mental, nada físico. Dentro de esta filosofía, nada muere en realidad, y existe mientras hay una mente que conoce la existencia y carácter de la persona que se ausenta. Sin embargo, las añoranzas persisten.

Escuché una frase que dice:

“Qué bonito sería traer de regreso a alguien del cielo y pasar un día con esa persona: solamente una vez, una última vez”.

Sollozo, pensando en la inocencia de la gente que así piensa. Nadie se va para siempre, porque vive en nuestras mentes. Conozco el dolor que produce la ausencia, o la imposibilidad de ver enfrente a la persona que se fue, aparentemente.

Digo “aparentemente”, porque sólo el olvido termina la existencia de la persona que dejó el mundo material y vivirá para siempre, mientras haya una mente que la recuerde como la persona era. No es cosa de creer en mí, sino cosa de razonar los principios de la vida por los cuales he vivido. En esta forma, mi resurrección es real, aunque sé que mi existencia se reduce a una eterna forma espiritual. Sólo la presencia material se pierde, y la existencia resplandece en la dimensión mental donde en verdad existe desde su nacimiento. Así, toda persona sigue existiendo y aquellos que las conocieron pueden continuar su relación mental y conversar con ella, puntualizó Casimiro.

Sí podés… Vos, Juana, podés entablar una conversación conmigo cuando no esté aquí, muerto o vivo, como si estuviera presente, cuando podás y querás… podés contarme tus problemas y pensar en lo que diría, conforme a mi carácter y modo de pensar… Pero, no debés cambiar el criterio de mi pensamiento, porque entonces te escucharás a vos misma… En esa forma te ayudaré a resolver cualquier problema que tengás… Si conocés mi carácter y pensás en cómo haría yo las cosas, si razonás que estoy en lo correcto, dímelo y te explicaré, en tu mente, mis razones. Pero, siempre tomá tus propias decisiones porque ahora la vida solo vos la manejás.

Juana, lo miró con ternura y con esa mirada le decía que sí entendía y sabía que nunca estaría sola. Casimiro, sentado en la mecedora, percibió el entendimiento de Juana y suspiró complacido.

Juana siguió hablando sobre este tema de vida y muerte… y Casimiro permanecía callado… al rato Juana se levantó y con gesto de reclamo le dijo:

-¿Qué? ¿Te quedaste dormido o los ratones se comieron tu lengua…?

Juana se encaminó a la cocina, a tomar un poco del café percolado y, cuando volvió y sacudió a Casimiro, entendió que estaba muerto. De pronto, vino a su mente que los viajes extraños de su marido eran al doctor y en un citatorio en que tenía en la bolsa de la camisa, estaba la razón de su muerte… Casimiro tenía una enfermedad terminal y nunca le dijo a Juana…

Los años pasaron y, a la fecha, Juana sentada en el corredor que da al patio, conversa con Casimiro, tal como él le dijo… diciendo:

-“Gracias, Casimiro, gracias por estar conmigo todo el tiempo, entenderme y ayudarme a vivir”.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores
Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – En verdad, nadie muere, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – Enero, 2015.

IMAGEN: Gabitos.com