Carta a mi Padre…


Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde (*)

Quiero recordar a mi papá, Julio Quirós Mora, en esta ocasión especial del Día del Padre. Aunque no está con nosotros, vive siempre en nuestras memorias y habita en nuestro corazón. Olvidarlo es imposible. Además, no deseo olvidarle. Todo lo que me enseñó, me ha ayudado a enfrentar la vida: Su humildad, su sencillez su valentía y su sabiduría. Él nada tenía, pero nos entregó todo.

Cualquier historia que escriba sobre él no la leerá ni me dirá: -“¡Gracias!” No obstante, sé que mis sentimientos hacia mi papá son imperecederos.  Me dio tantos consejos en la vida -por medio de su ejemplo-, con su carácter noble y alegre que he querido emular. Quiero trasladar a mis hijos lo que él me enseñó: 

“Aprende a decir que ‘no’ cuando es lo justo, y a decir que ‘sí’ cuando es lo conveniente”.

Papá siempre me contaba su pasado, sus anécdotas de la vida, su manera de ver las situaciones que suceden en la vida. Por eso, quiero enviar una carta a mi padre, recordando todas sus historias.

Carta a mi Papá

Hola, papá. Dentro de poco, será el Día del Padre. ¿Te acuerdas? Unos días después de ese acontecimiento te marchaste de nuestro lado -imposible olvidarle-. Deseo contarte lo que ha sucedido, luego de 14 años de tu ausencia.

Comienzo: Tu amada Cerámica, ahí está todavía. No tan fuerte como antes, pero, al menos subsiste. ¿Te acuerdas cuando me contabas que, en tu tiempo, los hombres de Esparza se agarraban en el parque a machetazos con los de Puntarenas? Te cuento que, en ese aspecto, Esparza va retrocediendo, pues, cada dos días vemos peleas callejeras en el mismo parque donde tú fuiste testigo de esas peleas a muerte.

¿Te acuerdas del edificio de la Municipalidad? Te cuento que ahora Esparza tiene un edificio hermoso. Y fíjate que, donde trabajé como Secretario de la Delegación Policial, aquel edificio pobre y viejo ya no existe. En su lugar, erigieron un monstruo de edificio, en el que cualquier maleante desearía ser encerrado.

¿Te acuerdas de la “Arrocera de Milton Badilla”? Tampoco existe. En su lugar, está la Agencia de mi querido Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Pero, ¿sabes? No lo pude disfrutar como empleado, porque cuando lo inauguraron, yo ya me había pensionado.

En cuanto a la política, me decías que ningún candidato estaba por ayudar al país, pues, todos luchaban por su bienestar personal… ¡Cuánta razón tenías! Pero, ¿sabes? Se han abusado en sus acciones. Ahora es escandalosa la cantidad de dinero que se “pierde”.

En el fútbol, tu equipo Saprissa quedó Subcampeón.

Y ¿sabes? Todavía mantengo en mi mente cuando nos dijiste que ibas a dejar de fumar para que nosotros no lo hiciéramos. Gracias mi tata, pues, gracias a tu ejemplo, ninguno de nosotros es fumador.

Recuerdo cuando tenías 70 años y me decías: -“No me siento viejo, pero ya camino lento”. Aquí -entre nosotros-… Tenías razón… Actualmente, me siento de esa manera y no tengo 70.

No olvido cuando nos decías: -“Le pido a nuestro Dios, morir antes que mis hijos”… Y Dios te lo cumplió. Ahora, soy yo quien hago esa misma petición.

Bueno, papá… Te envían saludos todos mis hermanos y hermanas, quienes tampoco te olvidan. Y, si vieras el montón de nietos y bisnietos que tienes, estarías inventado “chiles” para cada uno de ellos.

Para terminar te transcribo lo siguiente, así era usted, papá:

“Un papá zapatea duro cuando cumple con su deber y anda de puntillas en la noche cobijando cuerpitos fríos. Es el único de la casa que persigue un ratón hasta atraparlo y pide calma en un fuerte temblor, así se muera de miedo por dentro”.

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Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde

Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde

(*) El Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde, es miembro del Departamento de Matemáticas del Sistema Educativo Sancti Spiritus, ubicado en Los Nances, Esparza.

Costa Rica, un país donde todo se hace al revés

ángulos pos_y_neg

Por: Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde (*)

En un plano cartesiano, los ángulos giran en dos direcciones. Si giran al contrario de las manecillas del reloj, son ángulos positivos; pero, los que giran en dirección de las manecillas del reloj son NEGATIVOS.

En nuestro país, da tristeza la situación, pues, en un 90 por ciento todo gira como los ángulos negativos: “Al revés”. Así, existen situaciones tan alarmante como las siguientes:

1) Costa Rica enfrenta problemas de diferentes índoles: económica, social, moral, de orden público y muchos más. Mientras esto sucede, algunos periódicos en su primera página, sacan como gran noticia a un bendito ternero sobre el techo de una casa o a un político con nuevo peinado o corte de pelo. ¡No es posible!

2) Se descubre un hecho mundial que es inmoral denominado “Panama Papers”, lo que repercute en muchos países del mundo, haciendo que en Irlanda un político renunciara de inmediato. En nuestro país, aparecen muchos políticos y empresarios involucrados, pero resulta que son ‘situaciones legales’, por lo tanto, todos son ‘inocentes’. Entonces, a seguir con lo mismo. Periódicos, televisión, emisoras de noticias “no saben nada”. ¡No es posible!

3) De todos es conocido que los quienes llevan al poder a los políticos son las personas de la clase social baja, pero una vez que los primeros llegan al gobierno, la emprenden contra aquellos que los llevaron al poder. La clase baja es la que paga los impuestos a tiempo, mientras tanto, los de clase social alta, evaden los impuestos y los gobiernos dicen: “No tenemos las armas necesarias para luchar contra esta evasión fiscal”. ¡No es posible!

4) Si uno o varios miembros del gobierno cometen un acto de corrupción, como castigo se les suspende ‘con goce salarial’, mientras deliberan sobre su caso, caso que tiene una duración de tres años o más. Luego, todo se olvida y punto. (Por ejemplo: El caso de la Trocha). ¡No es posible!

5) Las municipalidades extienden permisos de construcción en lugares donde existe impedimento para construir; luego, llegan los fenómenos naturales y el gobierno debe tomar cartas en el asunto. ¡No es posible!

6) Mundialmente, es reconocido que el plástico es dañino para el medio ambiente; sin embargo, ningún gobierno se preocupa por terminar con este problema. Imagino que existen muchos intereses comerciales que impiden tomar medidas drásticas para solventar el asunto. ¡No es posible!

7) Todos los gobiernos, a través de sus respectivas instituciones, piden a gritos que la población economice agua y electricidad, por el bien del país; pero, el gobierno no hace nada en lo que a él mismo le corresponde, pues a diario podemos observar eternas ‘fugas’ en los acueductos de todo el país. Por otra parte, cuando hay festejos populares, en las comunidades colocan alumbrado ornamental de lujo en todas las calles. ¡No es posible!

8) En política, escogen a las personas menos indicadas. No les importa que tengan un pasado dañino para el país, con la repetitiva premisa de que “Todos lo hacen”. Es así como, las apoyan y las eligen, pese a tener la certeza sobre la existencia de personas honestas y capaces en cualquier partido político. ¡No es posible!

9) En fútbol, si un jugador no usa el juego limpio y le pega a un contrario con su codo, puño, mano, pie, rodilla, como si fuera su peor enemigo y lo expulsan, las gentes lo defienden, culpan al árbitro y hasta abrazan al que comete la falta, como en el caso de los jugadores de los equipos de Alajuela y  Saprissa. Reconocer que la expulsión es justa y que cada equipo debe tomar medidas contra ese tipo de jugador sería lo lógico que deben hacer. ¡No es posible!

10) En los gobiernos (en sus ámbitos Ejecutivo, Legislativo y Municipal) se estila que cualquier proyecto que venga del partido contrario no deber aprobarse. Luchan para que sea eliminado aunque se reconozca que es excelente y beneficioso para la sociedad. ¡No es posible!

11) Si alguien viaja en automóvil y encuentran un letrero que dice “No pase”, lo ignora y sigue. Así también cuando, en un determinado día, por restricción vehicular, el dígito final de placa que tiene indica que no puede transitar, lo hace como si nada. ¡No es posible!

De esta manera se pueden enumerar más casos donde los ángulos giran en forma negativa. Lamento que, por mi edad, nunca podré ver el día en que el ángulo pueda revertir su giro, logrando girar en forma positiva. Si es posible.

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Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde

Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde

(*) El Prof. Jorge Luis Quirós Ugalde, es miembro del Departamento de Matemáticas del Sistema Educativo Sancti Spiritus, ubicado en Los Nances, Esparza.

IMAGEN: Tomado de la Página “Agrega”, del Gobierno de España.  http://agrega.educacion.es 

Historias de Cama…

Lourdes Ramírez - Historias de Cama

Por: Lourdes Vega Ramírez (*)

 Con este boom de historias e historias, libros que luego son éxito de taquilla, trilogías y demás… Lo he decidido: Voy a escribir… Escribiré “Historias de Cama”. ¿“Quien quita un quite” y se convierta en un referente de la literatura de esta época??

Tengo la historia ocurrida a una protagonista ideal: Una mujer virtuosa, con una belleza diferente a la usual, especial y particular… La historia gira en torno a una cama, la cama de esta mujer y sus múltiples acompañantes… Durante el día, esta mujer recibía la atención de una, dos o hasta tres mujeres… Un hombre de edad avanzada le acompañaba en su cama en forma intermitente durante casi todo el día. Éste no aguantaba tanto tiempo estar con ella, debido a lo avanzado de su edad. Otro hombre le acompañaba, constantemente. Éste último, mostrando cierto grado de discapacidad, lo que reflejaba que esta mujer-protagonista no discriminaba en absoluto…

Por la tarde-noche la historia de cama se renovaba, porque ella recibía a dos hombres jóvenes, fuertes… se quedaban hasta tarde e, inclusive, uno de ellos se quedaba a pasar toda la noche con ella…

Durante los fines de semana, se incrementaban los visitantes a su cama, de diferentes edades y procedencias… La cama de esta mujer siempre tenía acompañantes…

Con plena seguridad, a pesar de mi deseo, podría sé que mi historia no será un Best seller, ni tampoco éxito en ventas y, mucho menos, será llevada, luego, a la pantalla grande… Porque ésta es simplemente una historia de amor… mucho amor… y, últimamente, el amor no vende… Parece que pasó de moda, mi “Historia de Cama” no tiene nada que ver con sexo… ¡y ése sí que vende!!…

Este tipo de cama –como el de mi historia- es totalmente ignorado, porque a la humanidad le da miedo sufrir, le da miedo este tipo de camas, es mejor omitirlas y olvidar que existen… Esta historia es de una mujer, una esposa, una madre, una hermana, una tía… y una cama: La CAMA DE MI MADRE… su cama de hospital en nuestra casa, una cama donde ella nunca estuvo sola, una cama donde dejamos, a jirones, nuestra alma y nuestro corazón… hubo un récord de besos, muchos, cientos… de lágrimas, muchas, pero también de mucha satisfacción, mucha fe y esperanza… mucho amor…

Dios bendiga y le dé fuerza a todos aquellos, cuya vida transcurre al lado de la cama de un enfermo. Ahí es donde te das cuenta de qué madera está hecho cada uno… de qué madera está hecha tu cruz… Al lado de la cama de un enfermo grave es donde te ves de frente a tus mayores miedos.

Al lado de la cama de mi Mamá cada uno de los miembros de mi familia aprendió el verdadero significado del AMOR…

GRACIAS, FAMILIA, Y ADELANTE… ¡ÁNIMO!!!! 😉

Marañonal de Esparza, 26 de Marzo de 2015.

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Lourdes Vega Ramírez en compañía de su madre, doña Floria Ramírez Vargas (de grata memoria).

Lourdes Vega Ramírez en compañía de su señora madre, doña Floria Ramírez Vargas (de grata memoria).

(*) Lourdes Vega Ramírez, es Cuidadora de Personas Adultas Mayores en su familia, y escribe acerca de sus pasadas y actuales vivencias; esto, en sus escasos ratos libres, para hacer menos pesada su cotidianidad y las comparte en Redes Sociales con sus amistades, como una forma de mantenerse conectada con el mundo exterior. 😉

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En verdad, nadie muere

Celaje en horizonte. Imagen: Gabitos.com

Celaje en Horizonte. Imagen: Gabitos.com

Un pensamiento sobre el sufrimiento de todos cuando llega la muerte de alguien querido. Hay mucha verdad en lo que pasa en la mente humana…

                                  Por: Miguel Ángel Soto Flores

Los esposos Juana y Casimiro filosofan durante una tarde de estas…

-Casimiro, ¿fue rara la muerte de Fulgencio? ¿Verdad? Se me erizan lo vellos del cuerpo. Dicen que Florencia lo amaba con locura y no podía vivir lejos de él.

-Sí, Juana, no se sabe de qué murió en realidad. Fue pronta y repentina… Lo único que pienso es en Florencia… Queda sola a tan temprana edad, sin familiares. Ella era única hija y sus padres murieron hace tiempo.

-Es duro perder a alguien y quedarse sola… Yo no quiero perderte a vos, Casimiro. No sé qué haría, porque yo te amo…

-No pensés así, Juana, las cosas no son como la gente cree… Yo no voy a dejarte nunca, aun después de muerto… Yo siempre estaré contigo mientras vivás y me recordés.

-No es lo mismo, Casimiro… Yo no te vería más… Ni te hablaría… ¡Jesús, María y José! ¡No quiero ni pensarlo! No sé qué haría sin vos, sin tu ayuda, tu modo de pensar…Yo no quiero perderte.

-No digás eso… No se puede perder a una persona. Lo que se pierde es la oportunidad de convivir con ella, cuando las diferencias son mayores que las compatibilidades… Pero eso es en la vida terrenal y no en la espiritual.

Sabés, Juana, el dolor y la pena llegan por el egoísmo de mantener a esa persona como si se tratase de una propiedad exclusiva para nuestros caprichos y exigencias… Las incompatibilidades humanas se hacen, no nacen, y el egoísmo humano le asigna prioridades arrogantes que no pueden quebrarse más adelante. Sólo la muerte quiebra esas incompatibilidades y, en ese momento, la lucidez del razonamiento retorna a la mente con una luz brillante de la comprensión y la compasión. La conclusión es, entonces, que las cualidades positivas de la persona eran más que aquellas negativas… en verdad es el amor el que vence cualquier resentimiento.

Lamento lo que ocurre cuando un ser querido parte de la presencia material. Y pienso en Florencia… ¿Qué va a ser de ella? Veo el dolor que los deudos, llorando la ausencia que viene. La falta de esa persona que desaparece en nuestras vidas. No se puede reconciliar esa idea, aquel apego que se desgarra y se desprende de nuestros sentimientos. Es duro, pero, lamentablemente, inevitable.

La vida no termina en ese instante -sentenció Casimiro-. La vida continúa sin resabios. La vida solamente detiene el envejecimiento de la materia. Ahora, ya no aumentan más las arrugas, y las manecillas del reloj se detienen atrapando la apariencia en ese momento. La imagen de la persona que se esfuma, queda en esa última apariencia, eternamente, en las mentes de aquellos que la conocieron. Ahí, sigue su proceso viviente, sin más preocupación de la muerte. Mas, ¿acaso se consigue la resignación en esos momentos aciagos? Claro, no se puede en una mente abrumada sufriendo en la irrealidad de la realidad, pensando en un mundo que termina. Nada será lo mismo, el dolor es más grande que la resistencia humana. No se puede entender que solamente la presencia de la materia es lo que concluye, ni se puede comprender que, exceptuando eso, la vida sigue su evolución. Así pasan los días, en angustias y añoranzas. La energía se pierde, consumida en el pasado, y el deseo de morir se hace presente.

La naturaleza es sabia maestra de la realidad material y etérea… Ella nos enseña que, así como los ciclos de la vida tornan, la mente torna la vida… Todo está dentro de la mente: la vida y la muerte, presencia y ausencia, realidad e irrealidad. La realidad física se forma en la mente y, ahí, junto con los pensamientos y sentimientos, sueños y anhelos, todo existe, pero todo es mental, nada físico. Dentro de esta filosofía, nada muere en realidad, y existe mientras hay una mente que conoce la existencia y carácter de la persona que se ausenta. Sin embargo, las añoranzas persisten.

Escuché una frase que dice:

“Qué bonito sería traer de regreso a alguien del cielo y pasar un día con esa persona: solamente una vez, una última vez”.

Sollozo, pensando en la inocencia de la gente que así piensa. Nadie se va para siempre, porque vive en nuestras mentes. Conozco el dolor que produce la ausencia, o la imposibilidad de ver enfrente a la persona que se fue, aparentemente.

Digo “aparentemente”, porque sólo el olvido termina la existencia de la persona que dejó el mundo material y vivirá para siempre, mientras haya una mente que la recuerde como la persona era. No es cosa de creer en mí, sino cosa de razonar los principios de la vida por los cuales he vivido. En esta forma, mi resurrección es real, aunque sé que mi existencia se reduce a una eterna forma espiritual. Sólo la presencia material se pierde, y la existencia resplandece en la dimensión mental donde en verdad existe desde su nacimiento. Así, toda persona sigue existiendo y aquellos que las conocieron pueden continuar su relación mental y conversar con ella, puntualizó Casimiro.

Sí podés… Vos, Juana, podés entablar una conversación conmigo cuando no esté aquí, muerto o vivo, como si estuviera presente, cuando podás y querás… podés contarme tus problemas y pensar en lo que diría, conforme a mi carácter y modo de pensar… Pero, no debés cambiar el criterio de mi pensamiento, porque entonces te escucharás a vos misma… En esa forma te ayudaré a resolver cualquier problema que tengás… Si conocés mi carácter y pensás en cómo haría yo las cosas, si razonás que estoy en lo correcto, dímelo y te explicaré, en tu mente, mis razones. Pero, siempre tomá tus propias decisiones porque ahora la vida solo vos la manejás.

Juana, lo miró con ternura y con esa mirada le decía que sí entendía y sabía que nunca estaría sola. Casimiro, sentado en la mecedora, percibió el entendimiento de Juana y suspiró complacido.

Juana siguió hablando sobre este tema de vida y muerte… y Casimiro permanecía callado… al rato Juana se levantó y con gesto de reclamo le dijo:

-¿Qué? ¿Te quedaste dormido o los ratones se comieron tu lengua…?

Juana se encaminó a la cocina, a tomar un poco del café percolado y, cuando volvió y sacudió a Casimiro, entendió que estaba muerto. De pronto, vino a su mente que los viajes extraños de su marido eran al doctor y en un citatorio en que tenía en la bolsa de la camisa, estaba la razón de su muerte… Casimiro tenía una enfermedad terminal y nunca le dijo a Juana…

Los años pasaron y, a la fecha, Juana sentada en el corredor que da al patio, conversa con Casimiro, tal como él le dijo… diciendo:

-“Gracias, Casimiro, gracias por estar conmigo todo el tiempo, entenderme y ayudarme a vivir”.

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores
Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – En verdad, nadie muere, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – Enero, 2015.

IMAGEN: Gabitos.com

 

 

 

MUCHAS GRACIAS

gracias

MUCHAS GRACIAS, a USTED, Amig@ que día a día nos ha venido siguiendo en las publicaciones que realizamos aquí, en ESPARZA MÍA (Cultura Popular) y en todas nuestras Páginas y Blogs pertenecientes al PROYECTO DE RESCATE Y DIFUSIÓN CULTURAL “ESPARZA MÍA”.

MUCHAS GRACIAS a nuestros asiduos COLABORADORES(AS), que ya suman más de CINCUENTA, y cuyas identidades, información e imágenes compartimos con USTED recientemente.

Hacemos especial mención a los invaluables aportes brindados por nuestra Amiga, la Periodista ANA OROZCO SÁNCHEZ (Any Orozco), Consejera de ESPARZA MÍA por antonomasia. Vaya para ella, nuestra más profundos y sinceros: aprecio, respeto, gratitud y admiración de siempre. ¡Namasté!!!

Esperamos que el año venidero sea aún más positivo para TOD@S, y para las realizaciones de ESPARZA MÍA (Cultura Popular), donde -día a día- vamos rescatando juntos la Historia Colectiva de nuestro Cantón que conforma lo que hemos dado en llamar: ESPARZANEIDAD.

¡Bendiciones para tod@s!!!  🙂

Fraternalmente,
MARCO Fco.’. SOTO RAMÍREZ, Cultor Popular, RK Sensei

DIRECTOR  del PROYECTO DE RESCATE Y DIFUSIÓN CULTURAL “ESPARZA MÍA”

Reflexión Navideña

Silueta navideña es.forwallpaper.com

Por: Miguel Ángel Soto Flores

¡Hola, Hermanos! Reciban este mensaje de amor para esta Navidad y para cada día después de eso. Es el conjunto de verdades que dijo un gran hombre, Jesucristo, cuyo amor por sus semejantes fue mayor que su vida, y con mucho gusto murió defendiendo los indefensos con amor.

 Él dijo: “… este comando único: ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Entonces, yo cierro mi mente a tentadores pensamientos y acciones, pensando en esta regla.

Él dijo: “quien esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella”.

Soy un pecador, pero estoy tratando de ser mejores cada día.

Él dijo: “Pero les digo, amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen”.

Y yo difundiré el poco amor que tengo, porque si lo comparto, crecerá por sí mismo.

Él dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán satisfechos”.

Y yo cuidaré y compartiré con ustedes lo que pueda, sin esperar nada a cambio.

Él dijo: “No os afanéis por el mañana, porque el mañana estará ansioso por sí mismo. Que el problema del día sea suficiente para el día”.

Pero, yo no me estresaré ansioso, desesperado, e impaciente, lleno de avaricia, envidia o codicia.

Él dijo: “Entonces, les digo, pedid y se te dará; busca y encontraras; golpe la puerta y se abrirá para ti”.

Y yo, humildemente, buscaré la ayuda de ustedes, porque pueden ser capaces de ayudarme y enseñarme a ser mejor en la vida.

Y le pregunto a ese Gran Hombre: ¿Qué pasaría si mis congéneres hacen las promesas que hago yo? ¡Talvez juntos cambiaríamos al mundo!!!

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores

Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – Mensaje Navideño, escrito por el Ing. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – 17 de Diciembre, 2014.

IMAGEN: es.forwallpaper.com. Utilizada con fines ilustrativos.

 

 

 

El Milagro de Compartir

Desfile Boyeros Esparza 07 Dic 2014 (Román Morera Hidalgo)

Por: Miguel Ángel Soto Flores

Un buen día, cuando la luz de la madrugada apenas se asomaba en el horizonte, una jarra, chorreada y curtida, sobre tres piedras hervía café y lejos difundía su aroma. En la penumbra de la alborada, a poca distancia, unos pasos acompañaban una sombra que se acercaba a la choza de Pablo. Llegó hasta la puerta y dijo:

–¿Está Pablo, el Boyero?”

Pablo, cortés y humildemente, recibe al extraño.

–Buenos días, soy Pablo, ¿que lo trae por aquí? ¿Hay algo en que pueda serle útil?

Por un momento, hubo un silencio y luego…

–Buenos días, Pablo. Soy Genaro, y me trae el aroma de su café. Pero, en verdad, hay algo en que usted puede ayudarme.

–Diga usted, don Genaro. Explíquese… -respondió Pablo un tanto intrigado.

–Mi vehículo se varó al pasar el río y necesito que usted con su yunta de bueyes trate de halarlo a tierra firme.

–Cuánto lo siento, Don Genaro, ya no tengo mi yunta, ni yugo ni carreta. Todo eso lo vendí para pagar la enfermedad de mi mujer y el parto de mi segundo hijo. No podré ayudarle, pero veré si mi vecino me presta su yunta y remolcamos su vehículo. Yo no le cobraré nada, sólo deberá pagar lo que mi vecino pida por el uso de su yunta. Pero le ruego me dé tiempito para terminar el desayuno… Con gusto, le serviré un cafecito para mientras y talvez quiera comer con nosotros. Está invitado.

Complacido, Genaro le replicó:

–Gracias, Pablo, es usted bien gentil. En verdad no he comido desde ayer por la tarde, antes de intentar cruzar el río. Ahí dormí en mi vehículo.

Mientras Pablo continuaba con sus quehaceres matutinos, Genaro comenzó a hablar de la temporada que se avecinaba.

–Ya viene la navidad nuevamente. Parece ayer la navidad pasada. Pero siempre es alegre, hermosa, una temporada de hermandad, de comprensión, compasión y amor. ¡Es linda! Buscar un arbolito, llevarlo a casa, decorarlo y ponerle lucecitas, salir de compras para crear sorpresas y luego llenar el arbolito de regalos. Los chicos, sus ojitos abiertos bien grandes en la noche de navidad cuando abren sus regalos. Es linda la navidad.

Pablo, muy pensativo, comentó:

–Admiro a aquellos que esperan la Navidad con ansias. Yo la espero con aprensión, reservas, miedo y congojas.

– ¿Por qué dices eso, Pablo?

–No protesto, don Genaro, sólo me resigno. Mi vida no tiene el contenido de suficiencia, parece que siempre llego tarde a la repartición de oportunidades, y siempre salgo con mis manos vacías. No envidio a los favorecidos ni reniego por mi situación. Trabajo y trabajo, y no avanzo. Muero por no alcanzar la felicidad para mí y los míos.

Genaro, lamentando lo escuchado, agregó:

–¡Qué pena, Pablo, qué pena! Reza, pídele a Dios que te ayude, que te dé el bienestar que mereces.

–¡Ay, don Genaro! Sería una larga lista de cosas que no consigo, entre ellas, la esperanza de lograrlas.

–Pídele, hombre. Sé que Él te ayudara… Anda, pídele…

Como hurgando en sus adentros, Pablo piensa muy bien lo que acaba diciendo:

–Muchas veces, antes, lo he hecho… pero ya perdí también eso, la fe de que obtendré su ayuda. He llegado a entender que no todos traemos las mismas habilidades, no todos corremos a la misma velocidad, algunos piensan dos o tres veces una cosa en el tiempo que yo pienso lo mismo una sola vez. ¿Cómo puedo competir? Yo no tuve la oportunidad de educación… apenas escribo mi nombre.

–No pierdas la Fe, Pablo amigo, eso es lo último que puedes perder… -acotaba Genaro, tratando de animar a su interlocutor.

–Don Genaro, la fe para mí es creer que lo que deseo es cierto, al voltear la tortilla en la cazuela, pero si no hay energía que la caliente, los dos lados se mantienen igualmente crudos. Aquí estoy, en el dilema de la vida, con la necesidad de salir a buscar trabajo y el deber de cuidar de mi gente enferma, hambrienta, indefensa. Si salgo, se mueren y si me quedo nos morimos igualmente.

No obstante lo escuchado de labios de Pablo, Genaro no se deja vencer:

–¡Que encrucijada! Reza, Pablo, reza, que eso te dará fuerzas… piensa en lo lindo de la vida, en todo lo que tiene y puede darte. Busca ayuda educación, algo que cambie tu situación.

–Es igual, don Genaro, igual a lo que ya dije, si busco que estudiar, talvez hay mucho. El costo reduce la subsistencia de nosotros, y mientras estudio, no trabajo. Sin trabajo no hay comida, ni gas para el candil, ni leña para la cocina. Ve, don Genaro… Es la vorágine que atrapa al pobre, la que al final termina tragándoselo como un pitón del Mato Groso. Estoy resignado, esperando la muerte en el fondo de mi vorágine.

–Reza, reza, reza, pide a Dios una mano, un milagro –insistía Genaro.

–Mi buen amigo, don Genaro, usted ve la vida desde otro punto, un punto de bienestar y abundancia… El mundo cambia de aspecto según el punto desde donde se mire… No somos iguales. Usted puede ser un amigo. Lo admiro, no envidio su situación, se la ha ganado. Pero no pido compasión ni quiero que sienta lastima por la mía. Son situaciones de la vida que, como boas constrictoras, apresan, prensan y sostienen la situación paralizante. Don Genaro, sí, somos creados en igual forma, pero no somos iguales en la vida, porque las oportunidades no se ofrecen en igualdad de condiciones.

–Pablo, rece, pídale a Dios que él provee. No se canse, ni pierda la esperanza.

Pablo continuaba aferrado a su punto de vista, basado en su experiencia.

–Es que me da pena pedir a Dios más, cuando ya nos ha dado todo… Asimismo, me da pena pedirle ayuda, dejarle todo a Él, cuando yo no he hecho lo suficiente para resolver mis propios asuntos… Pero, debo decirle, don Genaro, que mi último pedido es que me deje ser autosuficiente para valerme por mí mismo y darle lo mínimo a mi familia…

–Sabes, Pablo, entiendo, entiendo, y deseo ayudarte… Eso es, si me permites… Y no creas que lo haré por caridad, o por sentirme bien, o superior en benevolencia. Deseo que sea un acuerdo entre tú y yo. Yo te ayudo, y tú me ayudas. Me ayudas a probar que compartir las ventajas que uno tiene no reduce lo que se tiene, sino más bien lo multiplica por dos, quienes luego tienen.

–Don Genaro, y ¿cómo podré pagarle lo que quiere hacer por mí? Y ¿por qué yo, si ni siquiera lo conozco?

–Ves, Pablo, hace un momento me ofreciste café y desayuno, me darás tus servicios si costo, sólo lo que cobre tu vecino. Sabes, Pablo, tú compartes lo poco que tienes y lo haces de tu propia voluntad y para un extraño como soy yo. Eso crea confianza e inspira a hacer igual cosa.

Un tanto desconcertado, Pablo replica:

–Eso es muy distinto, don Genaro, usted llega a mi choza, y yo lo atiendo humildemente, con lo que puedo.

–Ves, éste es el gran problema de la gente… Las sociedades han creado el paradigma de “Te ayudo, pero tienes que pagarme con intereses”. Ésa no es la situación en este caso, Pablo. Te ayudaré sin esperar nada más que, cuando puedas, ayudes a otros que estén en tu misma condición actual. Pueda ser que yo mismo caiga en la vorágine que has descrito…

–Entonces, dígame qué tengo que hacer…-se atrevió a pedir Pablo.

Genaro se acercó a Pablo y le explicó lo que ambos tenían que hacer, y dejo al lado de Pablo un paquete. En el paquete, Pablo encontró unos folletos y libretos y una suma de dinero para lo que tenía que hacer. Asombrado, con el contenido, Pablo por un momento perdió el sentido del tiempo, en su emoción del increíble acontecimiento.

–Ahora bien, ve con tu vecino, traes la yunta al final de la cuesta junto al río, yo iré hacia abajo y te esperaré junto al vehículo. No tardes. Gracias de antemano por todo.

Pablo fue y habló con su vecino, montó el yugo en los bueyes y marchó cuesta abajo, hacia el río. Mientras caminaba, pensaba cómo iba a disponer y usar lo que don Genaro le dejaba… Eran tantas las ideas que la distancia y el tiempo se volvían interminables. Cuando Pablo llegó al lugar indicado, no vio nada… Y buscó y buscó… Mas, no había ni vehículo, ni Don Genaro… Ni siguiera rastro de huellas de las ruedas del vehículo… El sol subía y su luz era más brillante que cualquier día anterior. Pablo regresó, asustado y temblando, donde su vecino a devolver la yunta.

–Bueno, Pablo, ¿hizo el trabajito? –le interrogó su vecino.

Pablo, entre temblores de miedo, suspiros y susto, le contó la historia a su vecino, y los dos estupefactos quedaron pensativos y viendo fijamente el camino que conducía abajo, hacia el río.

Pasó el tiempo, aquellos folletos eran instructivos de cómo sembrar, cuidar y cultivar hortalizas y procesar esos cultivos. Lo que Pablo y sus hijos estudiaron profundamente. Ahora, Pablo es dueño de grandes parcelas de tierra y se dedica a sembrar hortalizas, y alimentos procesados, que vende en los mercados locales. En la pared de la Fábrica de “Enlatados Genaro” hay una placa que dice:

“Éste era mi plan y no lo hice, ahora es tuyo, hazlo tú”.

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La moraleja de esta historia:

“Compartir altruistamente es el factor que suaviza la evolución del hombre hacia el bien común mundial”.

Benito Juárez una vez dijo:

“El respeto al derecho ajeno es la paz”.

Yo pienso que la educación no es un privilegio, sino un derecho inviolable y, como tal, debe respetarse. Y, por tanto, digo:

“La educación es un deber social y ciudadano que debe promulgarse sin restricción ni costo”.

Y, además, afirmo:

“Denme educación y recibirán con creces su inversión.”

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Sr. Miguel Ángel Soto Flores
Sr. Miguel Ángel Soto Flores

© – El Milagro de Compartir, escrito por el Sr. Miguel Ángel Soto Flores, Esparzano residente en Stanton, California USA – Noviembre de 2014.

IMAGEN: Cortesía del Ing. Román Morera Hidalgo, Reportero Gráfico del Proyecto de Rescate y Difusión Cultural “ESPARZA MÍA”.